MIS DESEOS…

Para llevar una vida de acuerdo con las expectativas sociales, se necesita demasiado valor, el mismo valor para realizar aquello que fervientemente sientes, ese valor que necesitas tan desesperadamente para dar rienda suelta a los gritos de tus deseos más oscuros.   ¿Zambullirme en un charco?, ¿yo?, Desde mi infancia tenía miedo a ello. Charco, océano o […]

MIS DESEOS…

La depresión al sonar de la aurora

 

El pasado se apartó dando un fuerte portazo, que hizo sacudir el polvo de cada esquina y el presente se posó de un lapo exigiendo que hiciese algo de inmediato con su vida; pero el futuro estaba ahí de pie en frente suyo, como un gran monstruo que quería devorarla y ella sin saber que hacer. Empe a pedir a su cuerpo con un vozarrón, un movimiento que ni siquiera un rayo al caer en la tierra podría moverse tan deprisa. Pasado cerrado, presente fugas, futuro que la tira hacía adelante sin saber si la puñetera línea del tiempo la está guiando o ahorcando…

Recorrió miles de calles no sin antes prohibirle a sus pies el cansancio, le impidió a su cuerpo marchitarse ante el calor, la lluvia y el viento, más sin embargo su cabeza parecía apartarse de sí. El tiempo pasaba tan deprisa y de repente las agujas del reloj se volvieron endebles ante la velocidad y el desgaste. En aquella casa tan terminada, tan decorada y organizada, nunca pudo saber si era ladrillo u otro material lo que la sostenía, estaba él… ¡ahí! Cansado, con un dolor inmenso e inexplicable, día tras día exigiendo más atención, exasperando sus cuerdas vocales a la voz de “¡para ya! ¡Descansa!” pero en aquel momento la audición no era una de sus mejores facultades. Incluso su visión se hacía cada vez más borrosa, cuando de repente su cuerpo le volvió a pedir de nuevo, que frenase con un dolor en el pecho y un rugido en el corazón causado por una fulminante bajada de tensión. Fue ahí, en esa milésima de segundo tan corta y exacta, que sintió que la fuerza que tenía y había construido se desmoronaba encima suya golpeando fuertemente contra su piel. Correr no le sirvió de nada, pues cuando sus labios se movían para explicarle al médico lo que su cuerpo le ocasionaba, le miraba como si de una loca se tratase, era una loca con una pequeña, estudios recién empezados, mientras la casa se desorganizaba y des-decoraba para abrir paso a una mudanza hacía una nueva casa y ciudad. Un proyecto para trabajar sin cesar, un hogar que necesita de su atención 24 horas al día, 7 días a la semana y un trabajo que reclama casi el mismo tiempo pero que en la regla exige solo 40 horas semanales, sin contar con que estaba afuera de su habla lingüística natural. Dejo de ejercitarse frecuentemente en el gimnasio hasta dejar de ir por completo y aún no se daba a la idea de que tuviera tiempo para fortalecer las piernas que la sostienen para cumplimentar con lo propuesto. Frente al médico, lo visualizo relajado ¡como quisiera ella estar así! Le dijo que había entrado en estrés, lo cual hacia que su corazón se acelerase, su cabello se cayese y bajase de peso tan deprisa que ni pudiese darse cuenta. Escribía él a puño y letra una receta médica en la cual prescribía unas vitaminas para el corazón, mientras le miraba incrédulo,

Y con tal receta en mano hubiera tomado ella también por loca a quien le hubiera advertido que vería los días llenos de polución, como si el coche más viejo y contaminante de Europa se hubiera paseado por cada uno de sus lugares de tránsito; debió entonces aquel coche dar más de mil vueltas a su paso, puesto que sus días terminaron negros e imposibles de inhalar. 

Una Madre con metas viéndose en una cama de dos metros sola, llorando inconsolablemente, tirando todo cuanto había querido por la borda… no podía más, le dolía el corazón, su pecho le pesaba, le oprimía como sin quererla soltar y cada musculo de su cuerpo había sido desgarrado, como si de los mordiscos de un león se tratase. No quería admitir que no podía seguir con sus estudios, no quería admitir que estaba entrando en una depresión y no quería admitir que se sentía como una pedazo de mierda. Llorar le ayudó a replantearse cosas. Buscó una nueva médica y le pidió que por favor le ayudase. Esperaba con ansias entrar en su consultorio, y de mientras seguía escuchando a más de uno preguntarle cada día, si se encontraba bien.

Ella mentía diciendo que sí, ya que con cada paso que daba sentía caer en un abismo… Llegó un fin de semana en el que su cuerpo se sentía demasiado deteriorado, pero de la sonrisa de su pequeña salió la fuerza necesaria para caminar con ella hasta el centro. Cuando regresó a casa, lo único que hizo fue romper en su cama a llorar.

En momentos una balanza pesa más que la otra y en muy pocas ocasiones se pone por igual. Ahí es cuando te das cuenta que debes soltar y liberar… a veces, solo a veces, te pierdes en un camino del que no sabes cómo salir, ya que no conoces el regreso. A veces, te miras y ves que ya no eres esa persona que solías ser. A veces, las personas dejan que te vayas de sus manos como polvo que sopla el viento.Somos mujeres y queremos ser de color.

Bastó una pastilla para tumbarse, fue como si en vez de una píldora hubiera ingerido golpes de cansancio encapsulado. Estuvo a punto de entrar en colapso, quizás solo por aquel individuo que le recetó tal medicamento.

Llegó el lunes, allí estaban ellas cara a cara, su estampa y la estampa de la médica solas en su consultorio. Ella la observaba fijamente esperando a que le explicase en su complicada lengua cuanta cosa le pasaba, mientras la miraba tímidamente al hablarle con voz quebrantaba. Sus ojos lagrimosos captaban todo un tono más cristalino y de cuando en cuando distorsionaban la realidad.

Su vergüenza estaba siendo eliminada por su dolor, no le importó que su chico hubiera entrado en aquel momento, ella solo quería que apareciese una buena respuesta a tantas preguntas o una solución a tanto sufrimiento… con lágrimas en sus mejillas y su voz temblorosa se dispuso a sacar de la cartera aquellas pastillas que estaba tomando para el corazón, ya que desde hace algún tiempo, sentía que no le hacían efecto.

Las puso sobre la mesa para que la médica las mirase. De repente esta se echó a reír, tomó las pastillas en sus manos, mientras explicaba que éstas eran las culpables del cansancio. Dejó de tomar las pastillas.

Después de tres semanas, su cuerpo notó la mejoría, aquel color grisáceo parecía que se apartaba de su lado, parecía que ya todo tenia la tonalidad perfecta y si le ponían a recoger algo del suelo, seguramente lo recogía sin perder fuerzas. Podía ir caminando sin tener que sentir aquellos mareos… sólo por una pastilla su cuerpo se puso en modo off. Así pensó que sus días continuarían, pero se equivoco.

Después de algunos meses, sintió la necesidad de cumplimentar aquel articulo. Ha pasado tiempo y es que habían pasado muchísimas cosas.

Últimamente sentía que un desconocido había entrado en su hogar y empezó a explorarlo todo, comenzó a apoderarse de cada parte de su casa, de sus pertenencias y de ella… despertó una mañana muerta de miedo, de desespero, pensando en que lo único que quería era la muerte, pensando en poner fin a su vida.

Y ahí sentía ella, que aquel desconocido le exigía que se quitase la vida, ahí tuvo el mayor miedo jamás sentido. Aquella mañana se levantó tan mal, que necesitaba ver urgentemente a su médica y allí se encontró después de una hora. Necesitaba por segunda vez que le ayudase y ésta le escuchó.

Le comentó que tenía miedo, que sólo quería llorar y que así llevaba días, que tenía pensamientos suicidas y que no quería continuar más con su vida, que su corazón continuaba igual. Se sentía más que perdida y tenía una hija a la cual no quería abandonar nunca.

Pidió ayuda y obtuvo ayuda. En cuanto esta mujer se enteró de todo, realmente se preocupó.

Su aspecto era deplorable. Sus ojeras estaban negras como si le hubiesen dado dos puñetazos, sus labios estaban mordidos y resecos, y cada día estaba más delgada.

Aquella mujer tan profesional inmediatamente le mandó con un psicólogo, pero como en Alemania nada es de inmediato. Tardo un tiempo en obtener una cita y tiempo era lo que no tenía, ya que cada día iba a peor.

Dejó de salir y vivía siempre en su cama, y cuando no, intentaba distraerse haciendo cualquier tontería.

En una semana encontró la psicóloga y ahí empezó la ayuda. Con el pasar de los días ella le explicó que estaba sufriendo una depresión y que tenía un estrés demasiado alto.

Por aquellos días en los que empezaron las sesiones, habían días buenos y días malos.

Uno de los peores días, fue cuando una noche se levantó de la cama para dirigirse a la cocina; estaba angustiada, algo que no sabe como describir. Sólo recuerda que se encontraba de repente con un cuchillo en su muñeca izquierda, el cual observaba detenidamente. Pero por suerte, algo en ella tocó su corazón y la hizo volver en sí. Ahí recordó que tenía una pequeña, que necesitaba de su madre… las lágrimas le brotaban de sus ojos, porque la verdad ella no quería vivir y tampoco le encontraba sentido a la vida.

Al día siguiente se encontró mejor, pero intentaba comprender por qué estaba tan mal y por qué se dejaba llevar, que le había hecho caer tan bajo.

Todo esto radicaba en sucesos ocurridos años atrás, dejó de conocerse y dejó de confiar en las personas, empezó a refugiarse en sus logros y en todo aquello que quería sin darse cuenta que necesitaba a sus amistades, tener tiempo para sí y para vivir.

Lo que más le duele a día de hoy, es que nadie se ha enterado que ha estado tan mal y que a día de hoy sigue en tratamiento, que ha sacado sus estudios con dificultades.

Llora y sufre al recordar todo esto, porque le resulta triste viendo lo mal que ha estado y todo lo que puede causar la depresión, le entristece que se hubiera convertido en una persona muerta y que la última parte que quedaba de si, haya podido gritar con desespero que necesitaba ayuda… hoy está viva y escribiendo gracias a su psicóloga, sigue sus estudios gracias a que su pareja y sus maestros le han ayudado, y a que se ha abierto a sus amistades; le esta costando pero lo esta intentando.

Hay que tener cuidado con el estrés o la depresión, porque puede cambiar de repente vuestra vida e incluso herir a las personas que más os quieren. Buscad siempre ayuda escuchad y dejad ser escuchados.la oruga que se convirtió en mariposa.

Somos mujeres y queremos ser de color.

somos mujeres, no objetos.

Hombres, hombres. Sentarte en una silla con las piernas cruzadas mientras fumas y bebes un café manteniendo un periódico en tus manos sintiéndote como aquel importante hombre formado de ego y arrogancia con total superioridad ¿qué otras cosas te podrían componer? Llegaste a casa y lo primero que hiciste fue quitarte la camisa, de seguido tomaste aquella ducha placentera que tanto sueles tomar y exclamaste — ¡que cansado estoy! ¿Y de cenar? ¿Qué hay?—. Pediste una cena… ella no cayó del cielo, tampoco llegó con magia… ésta llegó hecha por las manos de aquella mujer que tanto te suele atender, aquella que esta supuestamente sentada en casa, arreglada para cuando llegues del trabajo y descansada porque a lo largo del día no ha hecho “nada” ¡cómo no tiene que trabajar!. Al instante escuchaste su voz y ésta te pregunto — ¿estás cómodo? ¿Te pongo algo más? ¿Cómo te fue el día?—, a lo cual tu respondiste —fue un día demasiado agobiante e incluso hemos tenido algunos problemas en la empresa e imposibles son de poder solucionar ésta semana, también me siento muy cansado, puesto que me he pasado todo el día de pie ¡pero tú que vas a saber de eso mujer! ¡Tú no lo entenderías!— dijiste con la sutil voz ronca que sueles tener. En ningún momento preguntaste a tu mujer ¿a ti como te fue el día? O tampoco se te paso por la cabeza decirle “te he extrañado mucho a lo largo del día y que deliciosa te quedó la comida”. Frases, palabras, preguntas que nunca salían de ti, ni apuntándote con un cañón en la entrepierna llegando al límite de perder tus dos compañeros con los que quizás nunca pudieses vivir en buenas condiciones e inclusive sin ello llegarías a un mundo depresivo con un viaje sin tiquete de regreso. Al parecer, ese carácter seco te hace sentir más hombre.   UNA VIDA A TU LADO

¿Que es de ti mujer pálida y fría? ¿No salió el sol en muchos días? O quizás ¿no sabes lo qué se siente ser abrazada por el calor y que por ello tu sangre fluya más deprisa? Mujer… mujer, mujer. Tu que estuviste tanto tiempo sin un beso en la mano de aquellos labios de tu hombre “ser besada en las manos y ser mirada a los ojos es lo que más me llena el alma, pues que podría hacer el hombre sin ti, si eres la fuerza de su vida, aquella que sostiene sus pilares y por la cual trabaja cada día”.

Eres una mujer en blanco y negro, el color no existe en tu cuerpo, ni tu hogar… pero lo más triste, es que para ti en tus adentros no existe una pizca de calor… ¿cuándo fue la última vez que tomaste una decisión por tu propia cuenta? ¡Ah! No recordaba ¡nunca! Fuiste la niña pequeña de tus padres, para luego pasar a ser mujer a disposición de su marido ¿cuándo pasaste a ser la mujer objeto?       No sabía quien era.

Haz sido un objeto durante décadas, posabas para ser aquella mujer plasmada en una revista de limpieza, revistas donde acostumbrabas dar consejos a otras mujeres acerca de cómo atender al marido, eras una viva imagen para lanzar al comercio cuanta cosa necesitasen los empresarios. Lo fuiste en antaño y ahora podrías dejar de ser un objeto; tal vez todo lo que abarque publicidades o quizás aquellas pasarelas que juegan con más de una mujer para que sean títeres de mero esqueleto con apenas fuerzas para caminar e incluso las redes sociales en las que aquellas mismas mujeres juegan a ser el centro de atracción, aquel icono a seguir según ellas, no dándose cuenta que son un conejillo de indias más del comercio.

Fuiste un papel que el viento con sus bocanadas de aíre trajo y llevo… pasaron los años y de nuevo tu marido llegó a casa, ésta vez tu reías, tu cara era más viva y en tu mirada se veía armonía, ya que todo en tu vida fluía con mayor normalidad, escuchabas de sus labios —¡amor ya he llegado!—. Y sutilmente tu boca besó como si fuese la primera vez, después exclamaste con voz suave —¡hola amor! ¿Cómo ha ido el día?—. Él respondió —mi día ha ido bien, he tenido mucho trabajo pero nada que no se pueda solucionar, ¡tu amor! ¿qué has hecho en todo el día?—, respondiste en el acto—he estado un poco liada con la casa y llevando las cosas de los niños, luego estuve leyendo un rato—. Aquí se notaba que ya son otros tiempos que tú a tu mujer mucho mejor la tratas, te empezaste a preocupar por lo que hacía e incluso de cómo pasaba sus días, fuiste matizando los colores que ella llevaba en su rostro para que hiciese todo juego con vuestros preferidos colores de casa…empezó un logro pero no todo el que ella quería, dado que seguía siendo la que ponía el plato en la mesa, no tú. Ella seguía preparando tu ropa para el día siguiente, e incluso preparando la de los hijos, pues tú estos deberes los desconocías puesto que en tu cerebro seguía como orden… trabajar para responder por tu hogar. Aquí seguía habiendo un hueco.

Los años pasaron sobre todas aquellas injusticias, maltratos verbales y físicos, empezaron a abandonar el planeta femenino en cierto grado. Los años pasaron por encima de aquellos cuerpos de mujeres que pasaron una vida fúnebre donde para ellas todo fue oscuro, pasaron para aquellas mujeres que dejaron marca e historia en la tierra, las cuales nosotras continuamos recordando con gran admiración. ¿Desde qué año la mujer fue una adquisición para millones de hombres? ¿Cuándo decidió la mujer, que debía tener voz y voto? En Irak no podemos decir que los derechos para la mujer avancen porque al contrarío cada año retroceden y es que en lo único que ha podido tener un pequeño cambio ha sido en la congelación de la ley Jaafarí o —chií— que se trataba de casar a sus niñas a partir de los nueve años. Una victoria lograda por asociaciones de mujeres y derechos humanos dentro y fuera de Irak… aun así las mujeres siguen exigiendo el derecho a una igualdad plena.

En México una mujer llamada Galindo Galo envío al constituyente un comunicado en el que solicitó los derechos políticos de las mujeres, sin embargo el congreso constituyente decidió no incluir el voto femenino, aquella mujer promovió la igualdad de la mujer y el hombre. Maria Cano en Colombia fue otra de las tantas mujeres que se sumaron para luchar por una igualdad, fue capaz de dejar los oficios del hogar por ser una política luchadora. No dejando atrás a aquellas mujeres que reclamaban la igualdad salarial, pero que todo terminó en una triste tragedia que dio la vuelta al mundo como si de un meteorito se tratase dejando paralizado a millones de corazones con un grito retumbante exigiendo igualdad lo cual como desgracia trajo muchas muertes. Yo podría seguir nombrando casos o nombres de mujeres, pero no terminaría jamás.

El emigrante.

Estamos en pleno siglo XXI… yo aún veo cómo las mujeres deben de salir corriendo a casa porque el marido llega y deben prepararle cena, no contemplo que un hombre no pueda fregar los platos al igual que no me prestaría para tenerle preparada la ropa cada día para el trabajo o salir corriendo para tenerle la comida hecha porque se va al fútbol, no contemplo que me digan “yo te tengo que pagar o yo tengo que comprarte esto porque lo necesitas” ¡perdón! Yo me compro lo que necesite y escojo y pago a mi libertad, nadie tiene que hacer algo sin mi decisión.

 “Me tomó cierto tiempo vivir mi vida, pero no crean que soy simplemente su pequeña esposa, no se equivoquen

En mi casa las funciones son por igualdad, yo como mujer reconozco que en ocasiones es difícil pero no voy a ser quien viva para limpiar polvo, pasar la fregona, hacer la colada; para criar hijos, ponerles y quitarles el pañal, dejar de dormir día y noche por ellos; para tener el desayuno, el almuerzo, la cena preparada, e incluso a veces la merienda. Soy mujer pero él no me enamoró con un plato o una fregona… los dos cocinamos, los dos criamos a nuestra hija, porque somos dos y funcionamos mucho mejor que un complemento. Así que empiezo luchando desde dentro, desde mi hogar para poder luchar fuera por nuestros derechos… me gustaría que todas las mujeres seamos conscientes que tener que llevar un hogar no es únicamente nuestra obligación o porque haya amor tengamos que inclinarnos ¡no!, amor es luchar desde dentro de ti y terminar por ordenar cada partícula de tu vida; amor es aprender a valorar y enseñar a valorar… podemos ser de color, podemos tener una bonita historia que contar sin una giba en la espalda que cargar, somos el presente por lo cual debemos aprovechar lo que nos dejó la lucha de aquellas mujeres.

Enseñamos a las niñas a inhibirse, a hacerse más pequeñas, les decimos a las niñas: “Puedes tener ambición, pero no mucha. Debes buscar ser exitosa, pero no muy exitosa, sino serás una amenaza para el hombre”.

Porque soy mujer, se espera que aspire al matrimonio; se espera que tome las decisiones de mi vida siempre teniendo en mente que el matrimonio es lo más importante. Un matrimonio puede ser fuente de alegría amor y apoyo mutuo. ¿Pero por qué enseñamos a las niñas a aspirar al matrimonio y no enseñamos lo mismo a los niños?

Educamos a las niñas a verse entre ellas como rivales no por un trabajo o por logros, que creo sería algo bueno, sino por la atención de los hombres.

Les enseñamos a las niñas que no pueden ser seres sexuales como lo son los niños.

Feminista, una persona que cree en la igualdad social, política y económica de los géneros”.

        Extracto tomado del famoso discurso “we should all be feminist” de la escritora Nigeriana                                   Chimamanda Ngozi Adichie          y la oruga hizo su metamorfosis…

la oruga que se convirtió en mariposa.

la oruga hizo su metamorfosis
Todo empezó sin siquiera llegar a creer que estabas ahí, sin saber que ya tu corazón latía desmesuradamente. Empezaste a acompañarnos en cada entrenamiento en el gimnasio. Nunca sentí que estuvieras dando cada paso con nosotros e hiciste que se nos detuviera el tiempo, solo sabíamos vivir el uno para el otro y de un día para otro todo cambió, empezamos a vivir ¡solo para ti! De dicha forma pasaron tres estaciones, vimos como los copos de nieve caían sobre nuestros abrigos y sentíamos el frío golpear con crudeza nuestros rostros, después el sol fue brillando haciendo los días aún más claros, parece que fuiste tú quien hizo que los días se vistieran de primavera para papá y mamá. ¡En primavera! aquella estación en la que nos dimos cuenta de que ya existías, siendo aquella oruga que hace su metamorfosis, convirtiéndose así en una mariposa, de tal forma nos acompañaste en cada estación. El agua atravesó por su estado más cálido y la sonrisa del sol en forma de rayos se reflejaba en ella mientras yo abrazaba mi estómago, quedando pues plasmado aquel momento en una foto, para ese entonces con el verano a flor de piel, las fiestas y colores de alegría por las calles de Bamberg, la ciudad en la que naciste y la cual mamá menciona en sus post, habían tomado lugar. La cuenta regresiva se puso en marcha, ya era septiembre. Cada uno de nuestros pasos se hacía más pesado, puesto que tu ya estabas más que formada; juntas paseabamos por las grises calles de la ciudad admirando cada hoja que se vestía de color naranja, ocre y rojo. Vimos tus ojos cuando cayó el primer copo de nieve… por aquel momento ya era pues otoño, la estación del año que elegiste para venir al mundo y ver con tus propios ojos. Lograste que se mezclaran sentimientos, estaciones y realidades entre dos personas que deseaban tu llegada con locura mi pequeña oruga.No sabía quien era.

Por tí empezó a cambiar mi manera de pensar, de ver la vida. Mi cuerpo y mi forma de administrar el tiempo también cambiaron. El primer mes no sentí más que una leve molestia, cuando me disponía a correr en la cinta del gimnasio, justo ahí en ese corto lapsus nuestros corazones se aceleraron. Te agobiaste de una manera tan desesperante que dijiste —¡perdona! ¡Mamá! estoy aquí, ¡pero aun no lo sabes! ¡toc! !toc!—. Llamaste tan fuerte, reclamaste con tanta autoridad tener un poco de calma, que me hiciste quedar todo un santo día tirada en la cama, pensando que aquel dolor era ese mal insoportable, llamado menstruación, aquel demonio que posee a todas las mujeres. No tenía ni idea que ya me estabas exigiendo ir con más cautela por la vida, debido a ello, yo te hacia ver las estrellas con todo mi movimiento forzado a modo Hulk… Al segundo mes me acompañaste a España y en cuanto pise territorio español recuerdo que empezaron la lluvia de fotos “era una loca posesa con ellomamá miraba aquellas fotos dándose cuenta de que su cara era calaverezca; quien me diría que todo aquello era ocasionado por mi pequeña hija. Cuando justamente debí hacerme un tratamiento dental, recuerdo que el odontólogo me pregunto —¿estás embarazada?—, debido al protocolo a seguir para aplicar anestesia en un paciente… enseguida respondí abruptamente —¡NO!—. Así que firme cuanto consentimiento necesito la clínica de mi parte. Seguí adelante con el tratamiento pero cuatro días después, con tu abuela paterna al lado, fue cuando finalmente supe de tu existencia, el ginecólogo me lo dijo y con aquella noticia nuestras vidas volcaron impresionantemente, pusiste todo patas arribas, nos subiste y nos bajaste del cielo. Aplazamos cuantas cosas teníamos en mente y es que tu desde ese momento empezaste a ser lo más importante en el mundo entero. Adiós deseos de empezar mis estudios… otro año más aplazados, “fue lo primero que pensé” pero daba igual y ahora da igual, todo pasa con un fin…

Empezaste a crecer dentro de mí y yo empecé a retratarte cada que podía viendo como cambiabas mi físico, cada foto era un mundo y mi cara todo un poema, convertiste mis pequeños bustos en unos ENORMESSS “esa pequeña experiencia no me gusto, respeto a las que tengan busto grande, ¡no es lo mío! Así que seguiré cantando la canción de Shakira a mi chico “suerte que mis pechos sean pequeños y no los confundan con montañas.” Mis caderas dejaron de ser estrechas empezando a darle cabida poco a poco y preparándose también para que llegado el momento pudieras salir formidablemente; mis piernas se hicieron más gruesas; mis pies y manos estaban como un embutido de jamón… y así cada parte de mi ser continuó transformándose hasta el último día de tu llegada. Ahora mamá escucha de boca de papá —se te ve cara de más edad—. Yo digo que —de mano de la edad llega la experiencia.SPhotoEditor-20180206_184911.jpg

El día 12 del 11 del 2017 empezaste a inquietarte para pedir a la tierra que te pusiese los pies en el suelo o tu cuerpo en nuestros brazos, te agobiaste tanto que mi cuerpo empezó a sentir esos dolores conocidos como contracciones, aquellos dolores tan mencionados por mis amigas y no amigas. Siento decirlo, ¡no supe sobrellevarlo! y cuando tenía cinco de dilatación pedí la epidural, ¡lloraba del dolor!, no obstante cuando este se aplacaba sonreía e incluso hacia bromas, hasta que no soportaba más y parecía una cría a la que le quitaban su caramelo para hacerla llorar. Aquel día pensaba y me preguntaba —¿qué de bonito tiene esta experiencia?—. Dado que cada dos por tres me tenían que mirar el toto y metermen los dedos, ves pasar a una enfermera… a dos… a tres… y cuando no, a cuatro y así sucesivamente, pero… ¿cuantas me tuvieron que mirar? Por lo menos siete personas, y eso que aquello era solo para saber cuánto de dilatación tenía. Hasta que de repente en los monitores el corazón de mi hija no se escuchaba, pues se iba ralentizando, las médicas hacían todo lo 8 a observar ya que no entendíamos nada de lo qué estaba pasando. Me suministraron un medicamento, el cual aunque ayudaba a que el corazón de la bebe pudiese latir con total normalidad, también hizo que mi corazón se acelerara en dicho momento, yo escuchaba de las médicas —¡Monik! ¡Respira fuerte!¡vamos! ¡Continua así!— Y yo así lo hacia, pero mi cuerpo empezaba a temblar y mi corazón no era más que una bomba de tiempo dentro de mi cuerpo, pensé por un segundo que yo aquello no lo soportaría… tres veces fueron las que tuve que soportar aquella sensación e impotencia, dado que tres veces el corazón de mi pequeña dejo de escucharse en los monitores; tuvieron que extraer sangre de su cabeza introduciendo unas pinzas y agujas. El silencio se hizo en mí. Escuche que me decían —el problema del corazón no es por la azúcar, así que no sabemos que le está ocasionando ésto—.

por favor quien tenga azúcar en el embarazo, que tome todas las medidas y cuidados posibles para ambos. Luego puede traer consecuencias”. Una semilla.

El último intento para que la bebe estuviera bien fue el momento en que hicieron que ella abandonara mi cuerpo, porque no aguantaría más. Nació Ainhoa “una pequeña llena de fuerza y carácter”, aquella que desde su primer día de vida nos asustó.Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

Sufrir de vergüenza en estos casos no vale de nada, quiero decir, que en ese instante, si tienes o sufres de alguna vergüenza, ¡tranquila mujer! que la terminas perdiendo, desde ese instante dejas de enterarte que los demás existen.

Ahora que estoy frente al ordenador escribiendo para vosotros os digo que la experiencia lo tiene todo de especial, cada dolor, cada hora o minuto que pasan son especiales, el día del parto ¡odiaba a mi chico y a su móvil! Todo lo quería grabar, a todo le tomaba fotos y yo pensaba —me gustaría partir su móvil en mil pedazos, yo pasando dolores y el grabando…—. Dejad que ellos hagan aquel trabajo, porque luego lo vais a agradecer, luego podréis ver lo especial que fue el día en que vuestro bebe llego al mundo. Vais a reír y a criticar vuestra cara de poseídas “es hermoso”.

A día de hoy me encuentro cansada, con sueño cada día, me despierto ojerosa, mi pequeña bebe solo quiere dormir de día y jugar de noche o simplemente llorar y llorar… he llegado a un punto en el que por más experiencia que tenga con los bebes y esta sea mi primer hija he querido llorar ¡y he llorado! ¿Por qué? Porque las mujeres no somos de hierro. Empezar a andar por dicho camino no es fácil. Primero hemos sido hijas que madres. Luego, puede decirse, que los que están a tu alrededor no comprenden esta cuestión, solo tu madre entiende lo que es y solo tu madre quisiera cuidarte como tu cuidas de tu nueva criatura, solo una mujer que ha sido madre puede entender todo ello, aunque algunas olvidan lo que ellas tuvieron que vivir por aquel entonces.

Las noches se convierten en más que un trabajo, las noches te golpean fuerte y encima debes seguir de pie al día siguiente. Sientes que quieres coger y gritar a solas, pero cuando le miras la carita de ternura a tu bebe cada dolor y cada tristeza se esfuman por segundos, minutos y horas, es ahí cuando te pierdes en el tiempo. Ahora sé lo que es ser madre primeriza teniendo lejos a mi madre y a mi familia. Afortunadamente tengo a mi pareja dando lo mejor de sí como padre, pero para mí éste asunto no deja de ser pesado… siento que no existo, siento que no hay alguien que comprenda el por qué de mi cambio o el por qué de mi silencio, siento que solo puedo ser catalogada como alguien que simplemente cambio su forma de ser o temperamento, y que las personas a mi alrededor simplemente se hacen preguntas del por qué de dicho cambio. Es tanto para mí que incluso lo que tengo preparado para hacer en el día, no logro completarlo. Es frustrante ya que siento que no estoy a la altura.

Afortunadamente sé que estas cosas a la vez las disfruto e intento ver a pesar del cansancio todo lo absolutamente positivo que hay en todo ello.

Creo ¡no sé! que para más de una madre lo que yo escribo no son más que cosquillitas, pues lo entiendo ya que a demasiadas madres les ha tocado solas y el vivo ejemplo más grande es el de la mujer que me trajo al mundo o el de mis hermanas. Es aquí cuando me pregunto ¿por qué lloro? Si lo mío no es más que una miniatura al frente de la experiencia de mi madre y hermanas. Lo que pasa es que no dejas de sentirte desprotegida y no obstante debes proteger a semejante vida tan pequeñita que tienes en tus manos.

Sé que el cansancio pasará, que ello es cuestión de dos meses o quizás tres, sé que luego me responderé a mí misma millones de preguntas que tengo sin respuesta.

¿Sabéis que ha sido lo más difícil? El miedo de los primeros días, cuando llegaba la noche sentía un soplo en el corazón, lo cual automáticamente me hacía tirar de la cama o de donde estuviese del susto que me daba, llegue a pensar que algún medicamento de los que me pusieron en el hospital me había sentado mal, pero no. No era aquello ¡era yo! ¡era mi miedo! era aquel pánico que nos abraza cuando estamos pequeños, cuando mamá se aleja y no la vemos, cuando nos pasa algo y mamá no está, así pues el miedo se hace más grande. De tal forma era mi miedo, ya que soy una persona tan cerrada no quería hablarlo con nadie y lloraba sola fui tonta un consejo “no hagáis estas cosas, es más de fácil hablarlo y sentirte desahogada” yo me encargue de hablarlo con mi pareja y mi madre, desde el día en que decidí contarles exactamente lo que sentía, todo por aquello por lo que estaba pasando y lloré como una niña, deje de sentirme desprotegida al instante. Mi chico me acobijaba con su regazo durante las noches, aquello es un apoyo bastante importante.

Veo que no es fácil ser madre, no porque cuides tengas que cuidar de tu bebe, sino porque siempre necesitas un apoyo, necesitas de afecto por parte de los demás. Me da tristeza saber lo que han podido sufrir las personas que conozco, que son madres solteras, para las cuales cuando ha llegado la noche, lo único que se encuentran es a su pequeña criatura entre sus brazos ayudándoles a sentir seguridad ¿pero y ellas? Creedme, es algo de campeonas una realidad enfrentar a la soledad… No hay nada en el mundo que le gane al ser madre soltera o madre soltera sin familia. No hay sentimiento más grande que sostener a tu pequeño entre tus brazos, arroparlo con tu calor y arrullarlo con tu mirada. Pero con tu mente saber que tu madre no te puede dar un abrazo con sus delicadas palabras, puesto que sabes que esta ya no ésta. Ahora las hojas que quedaron en blanco en un libro de madre e hija, las terminarás rellenando tú con tu bebe. Ese será el camino recorrido para aquellas que no disfrutaron de su madre.

una vida dentro de mí.

Una mañana desperté estando en la finca de mi abuelo, por aquel tiempo yo tenia apenas ocho años. Recuerdo que el frío que hacia en aquel montañoso destino fue lo que hizo que abriera mis ojos; levante las sabanas para reincorporarme, saqué un pie de la cama al terminar aquel movimiento mi pie rozó con la fría madera que había por el suelo en la hacienda, mis bellos se pusieron de punta , era demasiado frío para mi. No quería salir de la cama, más sin embargo debía hacerlo ya que me encantaba salir a caminar con mi abuelo, salir a coger café o simplemente verlo sembrar sus cultivos.Somos pasajeros…

Cuando salí del cuarto, me quede en el corredor mirando la niebla tan blanca que rodeaba nuestra finca… mis ojos habían perdido todas y cada una de las montañas, las cuales se desaparecieron por obra de la espesa neblina, tampoco veía la inmensa variedad de flores que había justo en frente al corredor y en el camino de llegada. Incluso ni el enorme cafetal que teníamos cultivado a unos escasos metros se podía divisar, solo podía ver el corredor, los cuadros y las flores que colgaban de la pared o la madera rustica con la que estaba hecha la finca. Escuchaba sí el cantar de los pájaros pero imposible saber donde se posaban, seguro por ahí en las copas de los arboles con sus polluelos. De repente se me vino un agradable aroma, un aroma a chocolate ¡era tan agradable!, porque el chocolate lo hacia mi abuela en el fogón de barro y este le daba un toque especial al chocolate, la leche o las comidas ¡daba gusto comer en la finca! Daba gusto disfrutar de cada pequeña cosita “aquello era lo que me daba el Cairo Valle” aquella mañana al terminar de probar aquel chocolate, quería ducharme pronto, arreglarme para así salir con mis largas botas y pisar la tierra fresca, sentir el olor a campo o tan solo ver como mi abuelo sembraba las semillas.

Sabéis ¿que el sembrar una semilla no se trata solamente de cavar un agujero y enterrarla? No, claro que ¡no! Me pude dar cuenta, que sembrar una semilla se trata de tener primero pasión, amor y paciencia. Se trata de prestarle cuidado, atención, que la tierra este en buenas condiciones, que la tierra este abonada. Sobre todo necesitamos sol y agua.

Una semilla debe de ser cuidada, debe ser bien tratada, porque así aquella semilla dará buenos y lindos frutos. Aquella experiencia me enseño algo, me enseño a adorar hasta lo más mínimo que la vida me ha dado.

Somos semillas hechas con amor, paciencia y dedicación. al principio no supe tener paciencia o quizás no sabia darle al tiempo, tiempo; no supe entender lo que la vida me había enseñado ya que no lo supe aplicar en su debido momento. Aquella enseñanza me dio pautas para el día de hoy saber que la semilla que tanto yo buscaría, la iba a obtener con aquellas cosas tan esenciales que aprendí en la finca de mi abuelo.

no es absurdo, aquello ha sido una gran enseñanza”No sabía quien era.

El hecho de querer ser la madre tierra para hacer florecer lo más lindo que la vida me pudiese dar, no estaría a día de hoy en las manos de un ginecólogo, en cuanto a que no determinaría con pruebas o tratamientos si seria madre o no. “Me encontraba en diciembre del 2016 en Huelva- España para pasar la navidad con mi madre y mis hermanos por aquella navidad tenía una cita con mi ginecólogo, puesto que quería saber si estaba bien para poder quedar embarazada “hasta pensaba que lo estaba al tener un retraso de dos meses aproximadamente”. La sorpresa fue desgarradora “yo no ovulava, aparte tenia ovario poliquístico” todo esto conllevaba a empezar un tratamiento, aquel tratamiento no se podía hacer en aquel mes, ya que yo vivo en Alemania y era imposible prolongar mi estancia durante un mes o dos meses más en España, el tiempo suficiente que duraría el primer tratamiento. Cuando este ginecólogo me dio tal noticia, yo solo trague quedándome callada, no quería lastimas, ni mucho menos preguntas “nuestra busqueda iba para un año y medio”… lógicamente esto me causo por algunos días daños emocionales, daños que poco a poco empecé a estudiar. Lo valioso era tener a mi pareja más cerca que nunca dándome su apoyo incondicional, explicándome la cantidad de tratamientos que hay hoy en día para poder quedar embarazada y yo ver que no podía ser negativa puesto que mi relación también importaba. Luego tal vez por miedo, pregunte a mi chico ¿aun te quieres casar conmigo? A lo cual el respondió —Desde el primer momento que te hice mi novia te acepte tanto para lo bueno como para lo malo—. Dos meses después nos dimos el sí quiero.Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

Un mes más tarde, mi vida solo se basaba en buscar plaza para mis estudios, seguir con el alemán, el gimnasio, buscar trabajo, mi blog y mi familia. En marzo del 2017 viajé de nuevo a España por temas personales me sentía tranquila puesto que desde el primer momento pensé en hablarle del tema a los que me rodean, con total naturalidad, dado que había empezado algo llamado aceptación, más no resignación.

Semanas más tarde de estar allí me enteré de que tenía cinco semanas de embarazo, es decir, me quede embarazada el mismo mes que me case “fue una enorme sorpresa”.

Nada se da cuando tú lo forzás o cuando tú piensas que debe de ser ya mismo… cuando se quiere algo, solo se trata de hacer las cosas con amor, pasión y paciencia. Luego solo queda esperar

la espera es la que nos mata”.

No conocemos nuestro cuerpo, tampoco los demás lo conocen. El cuerpo actúa cada mes como el quiere, sin necesidad de forzarlo, aunque hay lógicamente enfermedades que te hacen estéril, sobra decir que igual que a una mujer le puede ocurrir a un hombre también.

Cuando empezamos a buscar nuestro bebe cada mes esperaba a que faltase mi menstruación, lo cual cada mes era fallido, luego viaje a España enterándome de aquella noticia. Todo este circulo dejo en mi un ende nuevo… primero empecé a estudiar la gravedad de la situación y me dije a mi misma.

<<Monik si llega un momento dado y no puedes tener un hijo no va a pasar nada, porque la vida no termina aquí, la vida termina en donde cada ser humano quiere que termine. “son lamentablemente duelos que te pone la vida, y no solamente el no poder ser madre, quizás perdidas de algún ser querido o millones de cosas”>>.

La mía no se terminaba, no sufro de envidia, al contrario me alegró cuando una persona alcanza lo que quiere, por lo cual si no llegaba a tener un hijo no iba a mirar el hijo de una de mis hermanas con ojos tristes o el hijo de una de mis amigas con la mirada pérdida y así llegar a pensar, que al ver aquellos pequeños me enfrentaría a un fracaso, !mi fracaso¡ “como suelen pensar la mayoría” ¡no! Para mi, no tener un hijo, no es un fracasó. En el mundo hay demasiados niños sin hogar, yo no podría dar una cifra exacta, ya que no trabajo para ello. Lo que si podía tener claro, es que mi vida terminaría cuando yo terminase todo aquello que me encanta. yo hubiese podido ponerme en tratamientos o quizás hubiésemos adoptado un crío al que le diésemos todo aquello que podemos dar, pero si la vida me ha permitido quedar embarazada ahora, la misma vida me ha permitido poder tomar estos dos caminos, tanto como aprender de aquel sentimiento como aprender del sentimiento de poder ser madre.

Me gustaría que tu como mujer si pasas por algo así, no pensases de forma negativa como por ejemplo dejar de visitar a tus amigas, no desear que te trague la tierra, no sentirte culpable, no recordar constantemente ese vacío, no pensar que por no tener hijos nadie te recordará, no tener vergüenza de carecer de una parte sustancial de la esencia misma de la feminidad, y la impotencia de no poder culminar una necesidad animal. Estos son pensamientos destructivos, si solo tu te dejas vencer, tu seras la culpable. La familia siempre está para apoyarte y en tu vida social quien te apoya y te ve como tal se queda para siempre, quien se va sin mas es porque no valía la pena estar en tu vida. Nada se va erosionando si tu no lo permites. Así que el camino no es fácil, solo se trata de saber sobrellevarlo todo sin necesidad de convertirte en otra persona que no eres. Si valoramos nuestros sentimientos, nos aceptamos cada día tal y como somos, luego hablamos sobre el problema sin tabúes y buscamos ayuda, será un logro muy grande para nuestra vida.

Las semillas siempre están ahí, a lo mejor no eres tu quien las siembres pero puedes ser qucartoon-KpqN1RTlv5qV4V1yYuTien las veas retoñar o crecer. Con lo cual le regalaras parte de tu cariño y dedicación a aquella semilla.

No sabía quien era.

Era una persona desconocida…

Debemos darnos cuenta de que en la vida es importante tanto querer aprender, como ser capaz de pedir ayuda. No todos vienen a nuestras vidas y saben cuando estamos mal, no todos saben de nuestro sufrimiento o nuestras dificultades, pero ¿cuántas personas se identifican con aquel personaje solitario y cerrado? Con ese tipo de persona a la cual pedir algún tipo de ayuda le cuesta la misma vida, le avergüenza muchísimo o peor aún, pedir ayuda se le convierte en un conflicto consigo mismo que no puede resolver así porque sí. Y ¿por qué? ¿Por qué esa sensación de frustración al querer pedir ayuda? Pues… ese tipo de personas consideran que los errores en su día a día, flaquear ante los amigos y/o sus familias, son en realidad faltas muy graves, no obstante, yo, a esa secuencia de conflictos consigo mismo la tildo de “pequeña equivocación”

Si nos adentramos en lo profundo de esas personas podríamos preguntarnos: ¿se han enfrentado a algún tipo de trastorno emocional? o tal vez ¿provienen de familias con un carácter fuerte? o ¿han padecido desequilibrios en el ámbito personal? Buscar ayuda de un psicólogo podría resultar ser de gran ayuda, mas no sería suficiente ya que los psicólogos solo pueden ayudar a sus pacientes hasta cierto punto. Luego… el factor “constancia” aunque lo receta el psicólogo no sale de su propio empeño, es un factor que la misma persona, sea paciente o no de algún psicólogo, debe adherir a su conducta, las ganas de seguir para vivir, con el fin de demostrarse a si mismo que es importante seguir hacia adelante y por ende darse cuenta de que la vida es preciosa. El solo hecho de levantarse aunque el cansancio te haga pesar las piernas e intentar perseverar día a día es una actitud adecuada, es un punto muy importante para lograr el factor “constancia”. Debemos trabajar en resolver cada problema que nos impide seguir con nuestras vidas, para ello es necesario desmenuzar cada punto de dificultad hasta hallar la base de tales problema, buscar el ¿cómo? El ¿cuándo? El ¿por qué?, comenzando por lo más profundo, desde su más pequeña pesadilla, hasta la más grande que le haya podido ocurrir a lo largo de todas las noches, para empezar a que todos esos problemas —drogadicción, alcoholismo, depresión, anorexia, ansiedad, entre otros—, se desvanezcan.

Os contaré una pequeña historia que a lo largo de mi vida he ido admirando, y es que no ha sido fácil.

Hace años conocí a una chica cuya piel es tersa y de color canela, tiene las facciones marcadas, sus pómulos son pálidos como el resto de la piel de su suave cara ovalada; sus labios son algo pequeños, rosados y delineados, también, a juego con su nariz; sus ojos son grandes y de un color marrón oscuro; posee una mirada tierna y cristalina que en momentos se torna opaca, expresa mucho cuando mira; sus pestañas largas y rizadas; sus cejas son abundantes y oscuras a juego con su abundante y oscuro cabello ondulado a la altura de sus hombros; su cuerpo es ectomorfo, es decir, delgado por naturaleza, personas a las que les cuesta subir de peso, tienen extremidades largas, una figura bastante lineal y con poca masa grasa.

Dicha chica es fría ante los ojos de los demás, orgullosa, este tipo de orgullo no es destructivo, todo lo contrario es constructivo, aquel que permite seguir alcanzando éxitos y nos motiva para seguir adelante. Es persistente en todas las cosas que ella se propone, muy calculadora ya que piensa cada paso que da, para no cometer ningún error, no le gusta juzgar a nadie ni que los demás juzguen a alguien delante de ella sin que estos tengan la mas remota idea de la vida de las demás persona, cree en la verdad… más no en la mentira porque es lo que más odia.

Para mi ella era… ¿rara? ¿extraña? Años atrás no hubiera sabido describirla, pero con el pasar de los años aprendí a conocerla y a comprenderla. Ésta chica no hablaba nunca de sus emociones, de hecho no aborda temas acerca de sus sentimientos. Si está bien o si está mal, ella es como la estación del año que a mí más me gusta “el invierno” y si le añadimos una pizca de otoño mejor.

¿Por qué es así? Pues puedo decir que ésta chica viene de una familia totalmente maltratada, su abuelo paterno maltrataba a su abuela, teniendo a esta mujer bajo llave mientras el estaba fuera de casa trabajando. Con lo cual su padre en vez de haber aprendido a tratar bien a las mujeres debido a los sufrimientos de su madre, aprendió a ser igual de ruin que su mismo padre, golpeando a su esposa, obligando a dicha mujer a cumplir sus órdenes en lo que fuese… — muy fuerte ¿no? — pero esto no se quedó en maltratos solo a su madre, se quedó en maltratos hacia aquella chica, su hija, daños psicológicos y físicos, que tomaron vida a la hora de dormir manifestándose en pesadillas que la sobresaltaban a la media noche con sollozos, llantos y una sensación de pesadez en sus pulmones que le cortaba la respiración, como si ello se tratase de un puñal clavado en su pecho. —¿Cómo se le llama a esto cuando solo se tiene cinco años de edad y sueñas con tu padre en blanco y negro?—, pues no tiene explicación, ni nombre alguno. Son marcas… marcas que no se curan, marcas ante las cuales las personas te tachan de loca sin saber que esos son los motivos de tu comportamiento, sin saber que dichas marcas que dolerán de por vida, pero, que al mismo tiempo te ayudan a crecer como persona y a ver la vida diaria de diferente forma a como la ven las demás personas, ello te ayuda a aprender a valorar cada ser humano que se acerca a hacerte compañía, así sea solo por un

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no sabia quien era, aquella mujer.

día.

Aunque puedo decir que sus padres acabaron dicha relación, ella tuvo que vivir más maltratos. Estos maltratos los obtuvo de su niñera, una niñera deteriorada por el paso de los años. No podría describirla, porque para ella ésta mujer está totalmente borrosa en sus recuerdos, no logra recordarla por más que lo ha intentado. Dicha mujer la maltrato psicológicamente por todo un año y os preguntaréis ¿cómo? Pues al cumplir cinco años de edad sus padres ya no estaban juntos, la madre se mudo a vivir sola con sus dos hijos, debido a los malos tratos del hombre al que decidió abandonar. Lo que vino después no fue fácil puesto que llegaron los maltratos de dicha mujer que como ya os podéis hacer idea una no quería a la pequeña y tratarla como a una mujer adulta era lo que a ella mejor se le daba. que mal ¿no? Me pregunto ¿cuántos comparten experiencias de aquella magnitud con los demás? ¿cuántos enfrentan la realidad? o ¿cuántos salen con fuerza adelante?…no es fácil, pero sí posible.

Bueno sigo con la historia y no me enrollo en preguntas… Cuando la pequeña despertaba nada era ameno en sus mañanas, pues esta mujer sabía que ella no toleraba los huevos, pero aun así se los hacia comer, hasta que la pequeña los vomitaba… —muy cruel dicha forma de actuar— las comidas eran pésimas y cuando no eran pésimas, estaban casi vinagres. Las noches para esta pequeña eran las peores debido a que la anciana la amenazaba con un ¿sí no duermes sabes que pasará? Pues vendrán los muertos y te llevarán y si lloras yo misma te llevaré a un bosque y allí te quedarás sola— .

Aquello se convirtió en cosa de todas las noches, hasta que la pequeña no soportó más y su llanto se escuchaba fuerte como si estuviese muriendo y lo primero que le decía a la mamá era —Mamá me duele el pecho, me duele muchísimo y el estómago—. De dicha manera su madre salía corriendo con ella cada madrugada al hospital y digo cada madrugada porque la pequeña utilizó las mismas palabras como excusa cada noche. —Demasiadas cosas ¿no gente?—. Os preguntaréis ¿y la madre no le ponía cuidado a la pequeña?— ¡Sí claro! la madre era un amor, la madre vivía intranquila sin saber qué hacer. Hasta que un día descubrió la razón y el porqué de tantas cosas, ese día que se enteró cogió a su pequeña hija, y con ella fue a buscar a su padres, los abuelos maternos de la niña, a los cuales pidió ayuda. Ellos por suerte cuidaron de la pequeña, y la pequeña termino siendo feliz en casa de sus abuelos, con el cariño de ellos, el miedo que sentía fue desapareciendo

quien tiene una percepción positiva del resto de las personas indica satisfacción en su vida”

Al referirme a esto, hablando de la vida de esta chica o de una pequeña parte de su vida. Traigo a esclarecer que hay personas que empiezan siendo un gran misterio y terminan siendo un mundo totalmente diferente, magnífico y lleno de sorpresas “como los huevos kinder”. Pero todos estos problemas de infancia convierten a personas así, en personas secas que en vez de decir “precioso” contestan con un ¡Sí ESTA BIEN!, que en vez de decir “te quiero mucho” dicen ¡ESTOY BIEN CONTIGO!. Cuantos no han hecho una critica destructiva sobre aquella chica, cuantos no han criticado su forma de actuar con el paso de los años, pero lo que pasa es que nunca se han atrevido a conocerla. Hasta donde tengo entendido “quien tiene una percepción positiva del resto de las personas indica satisfacción en su vida”.

Todo es difícil, salir adelante es difícil, construir una vida es difícil, debido a que llegan los miedos que atraviesan nuestras mentes, nuestro corazón y alma. Miedos nuevos a los que crees no poder enfrentarte para continuar con la rutina. Lo peor es que todo ello termina siendo difícil, porque hay personas que se adentran en nuestro entorno y terminan metiendo en tu cabeza más miedo, siendo muy pocos lo que te dan una idea de seguridad, palabras que desarrollen tu autoconfianza o alentadores consejos.

Lógicamente cada persona debe de experimentar miedos, ya que es algo que cada ser humano necesita para aprender acerca de los peligros, una vez aprendes es como si tuvieras una alarma de emergencia que se activa en cuanto siente el riesgo” Por tanto los comentarios destructivos están fuera de lugar, de primera mano porque cuando vamos a un sitio y vemos a una persona obesa y lanzamos criticas de tal índole como —¡Miralo! ¡si que come! ¡da asco!, ¿por qué no se paga un gimnasio?— O si esta delgada o anoréxica lo primero que dicen es —¿será que no se ha mirado a un espejo? Vaya delgadez, tiene que estar enferma por vanidad. Sí sufres de depresión o de ansiedad, lo primeros comentarios que escuchas son —¿tan joven y con ansiedad? o ¿depresión? Lo que tiene que hacer es ir a buscar trabajo o hacer algo y dejar tanta estupidez.

Estos son factores negativos de la vida, nos hallamos sumergidos en un entorno tóxico e inculto que es incapaz de entender el porqué de cada situación que atraviesan tales personas, un entorno que solo se detiene a detallar y criticar el estado físico, haciendo daño con su palabras destructivas a estas personas que vienen de un hogar tóxico, aunque muchas veces no provienen ni de un hogar, si no más bien de un orfanato debido a la falta de responsabilidad de algunos padres o provienen simplemente de familias totalmente desequilibradas donde los hijos no fueron una prioridad.

A día de hoy tengo 25 años han habido muchísimos traspiés en el camino de mi vida, no ha sido un trayecto fácil pero con el paso del tiempo he ido superando los obstáculos que aquella chica dejó en mi ¡Yo soy ella! Logre conocerme hasta que lamentablemente las personas que con sus actos destructivos me hicieron tocar fondo, destape mi cuerpo ante un espejo, preguntándome a mi misma de donde provenía ese dolor, mirando al dolor muy atentamente y dándome cuenta de lo mucho que significaba mi vida y lo valiosa que es. Me hicieron salir gateando por la puerta trasera para dar mis primeros pasos como una persona realmente solida, me enfrenté rotundamente a mis más grandes miedos, teniendo que alejarme de mis amistades he irme muy lejos de viaje. Con estas letras digo que las heridas duelen como si te quemaran con un cigarrillo por todo tu cuerpo hasta no quedar un trozo de piel intacta, y lo pongo como ejemplo porque una vez quemaron con un cigarrillo mi mejilla derecha y el sufrimiento fue enorme, lógicamente curo dejando sólo una leve cicatriz. ¿Qué os digo acerca de mi corazón? un día sentía que se iba a detener del dolor que padecía pero… ¡no! ¡mi corazón es fuerte! Solo el día que sienta que lo he logrado todo, quizás quiera descansar, aunque soy muy joven y la vida sigue, mientras tanto yo sonrio con ella.

Tenemos que seguir desnudos y con miedos, pero lo más importante es conocernos, saber que es lo que queremos y de que somos capaces en esta vida. Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

foto-blog-bodaimg_8387Estarás leyendo esto una vez lo comparta con los nuestros e incluso con la gente que no conozco.

Espero que estés tirado en la cama leyendo las palabras que te dedico, y te preguntaras ¿por qué ha escrito para mi? Mi preciado y gran amor; te escribo porque no me bastan solamente los hechos, si no también el decir que te amo delante de todos… quisiera gritar al mundo entero lo feliz que estoy por habernos casado, aunque me quedase sin pulmones lo haría, aunque no pudiese hablar por un día no me importaría.

Todo ha sido maravilloso, ha sido maravilloso desde aquel regalo que me diste el día ocho, día de mi cumpleaños. Puedo decir que esperaba abrir aquella cajita y encontrarme un collar, la sorpresa fue enorme al encontrarme con dos anillos de boda. No hay algo más precioso que aquel regalo.

Marido mio repetiría cada día de nuestra relación una y otra vez, se que no me cansaría, te contaría mil veces mis secretos mientras me rio contigo en el sofá, sentados tomando una cerveza, repetiría cada día que nos dedicamos en la bañera llena con sales marinas “cuanto nos relaja aquellos baños que tanto amo” repetiría un pequeño enfado, para que así me busques mientras me estoy duchando. “esa es nuestra esencia cuidarnos mutuamente con amor y pasión

repetiría nuestras locuras por donde quiera que vamos, esa complicidad con la que me pides que haga algo con solo mirarme… esa complicidad con la que yo te respondo.

¿recuerdas nuestra primer cita cuando me esperaste en gasolinera del Hipercor? Porque yo la recuerdo como si fuese hoy. Recuerdo entrar en aquel bar de Punta Umbría, ubicado en aquella cálida esquina, sentarme justo frente a ti, recuerdo cuando me hablabas con esa timidez o como sudaban mis manos al no saber como reaccionar ante tu presencia. Recuerdo morderme los labios, porque ello es lo que hago cuando estoy nerviosa al igual que acaricio ligeramente mi cabello, y aquel día los nervios afloraban porque en ningún momento dejaste de mirarme. “nuestra primer cita fue única

Todo los días que has compartido a mi lado, han sido maravillosos… podría recordar y recordar, pero creo que no terminaría jamás.

Juegos, cambios y miedos me identificaron a mi cuando te conocí, intenté decirte adiós después de aquella cena tan preciosa, que me hiciste en tu casa y me ahogue, intenté alejarme y me tropecé, aunque intenté ocultarlo, mi mundo se desmorono cuando intenté sacarte de mi vida. Me di cuenta que te necesitaba más de lo que yo pensaba, me di cuenta que mi cuerpo no era el mismo, cuando tu no estabas, mi respiración cambiaba cuando no te tenía a mi lado. Aunque intenté ocultarlo es obvio, mi mundo se desmorona cuando no estás cerca.

Te juro que lo que más me encanta es, aquella sonrisa que sacas de mi cuando nos enfadamos, y haces que te coma a besos ¡es imposible Oscar Idarraga enfadarme contigo! Me encanta cuando me abrigas cada noche entre tus brazos, ¡lo encuentro tan tierno! quedo tan diminuta entre tus brazos y tus piernas, que mi felicidad es profunda e infinita.

Gracias y mil gracias por hacer de nuestros cinco años, más que hechos, porque es lo que más me ha mantenido a pie de batalla cada día. En los tiempos que vivimos no es fácil tener una relación como la nuestra, no es fácil llegar a una platica profunda… algo que tu y yo hacemos a diario. Gracias por hacer de nuestra relación algo mágico; por aquellos días que has estado cuando he estado enferma, por secar las lagrimas que han recorrido mis mejillas y convertirlas en besos húmedos, por ser mi amor incondicional en lo bueno y malo. Porque nada ha sido fácil, al contrarío, nos ha costado mucho tener lo que ahora tenemos, y ser quienes somos hoy, eso sí los pasos que vamos dejando van quedando plasmados en mi mente.

créeme que soy la mujer más feliz, porque la vida me ha premiado con el mejor hombre. prometo no prometerte nada, sabes que las promesas no me gustan, solo voy a hacerte cada día feliz, voy a cuidarte cada día, como se cuidan las plantas para que jamás se resequen o se marchiten e intentaré dejar lo enfadadiza que suelo ser “pero ambos sabemos que es difícil” intentaré que no dejes tus maletas del fútbol por medio, que ya son dos las maletas que tienes en medio del pasillo o en el medio de la puerta del baño, para así yo no caer cuando voy dormida y no enfadarme por tu dejadez en cuanto a ese tema…

aparte de agradecerte a ti, agradezco a tu familia por dejarme formar parte de ellos. Saber que al principio fui reacia al querer entrar a sus vidas y que ellos entrasen a la mía, me era realmente difícil, ya que soy una persona muy cerrada a la cual no le gustan las preguntas, ni la hipocresía, porque cuando entro en la vida de una persona, tu sabes que me quedo para siempre o me voy, con lo cual no tengo punto intermedio. No puedo decir nada malo, al contrario tienes una familia estupenda lo cual te convierte en alguien estupendo.

Gracias a mi familia por dejarte entrar en sus vidas, por tratarte como uno más de nosotros, y por tu quererlos tanto.

Gracias a mi amada madre por enseñarme a saber escoger el mejor camino, para no equivocarme, gracias por poner espejos delante mía y así hacer, que no fuese una niña con pajaritos en la cabeza o con los pies en las nubes. Por ella estoy aquí gozando una vida preciosa. Siendo la princesa de mi propio cuento y no viviendo un cuento de mentiras.

Las gracias no se quedan cortas, cuando se trata también de tus amigos, tu segunda familia, que a día de hoy es de admirar, les doy las gracias por permitirme entrar en sus vidas, Gracias a aquel borracho rubio que tienes como amigo y que le quiero tanto “Maneiro” Gracias King por tus momentos de risas, conversaciones, amistad y la de tu mujer Lourdes, sois estupendos y a Ivan ¿que le puedo decir? Si es un cachito de pan, eres un pedazo de ejemplo para todos, créeme que poder haber convivido contigo, aquellos meses fueron los mejores, pero aun mil gracias por ese amigo que tienes. ¡tu mi Sergio! Eres el último en recibir las gracias, ya que eres mi filósofo, el chavalin más buena persona y humilde que haya podido conocer, gracias por compartir cenas, consejos y platicas llenas de alegría.

A todos les agradezco demasiado, ya que sois parte de nuestra vida y habéis dejado que nuestra relación creciese.

Gracias marido mio, no puedo hacer esto más largo, pero si puedo decirte que la magia con la que mantenemos nuestra relación, seguirá siendo la misma. No pedía una boda lujosa, no pedía a toda nuestra familia a nuestro lado, pedía lo que me diste un día para los dos, muchos días más a tu lado “cinco años son pocos, en cinco años mi corazón se agita cuando te veo entrar por la puerta de casa, en cinco años mi piel se pone mal cuando le das una caricia, los mejores cinco años que me haz podido dar GRACIAS

No sabía quien era. es una historia que marca la vida de una pequeña.

Te amo Oscar Alonso Idarraga…

Somos pasajeros…

pasajeros que jamás se detienen.

Voy dando un paseo acompañada de Matt Simons sonando en mis oídos la canción Catch & Release me gusta lo que él dice en la canción —hay un lugar al que voy donde nadie me conoce, no es solitario, es algo necesario, es un lugar que invente para buscar de qué estoy hecho—. Mi vista se pierde entre las hojas que caen de los árboles, veo como lentamente el verde va dando paso a los ocres, los rojos, amarillos y naranjas. Aunque el cielo se viste hoy de gris y el día es frío. Bastantes personas circulan por las calles y es que el día me hace vivir cada paso que doy, el olor de las calles es adulzado, siempre me preguntaba ¿por qué el olor de esta ciudad es dulce? Este fenómeno se debe a las empresas cerveceras que radican aquí ¡las cuales nos hacen sentir sed y hambre cada vez que pisamos la calle! Como siempre digo —piso magia y respiro amor—.

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somos pasajeros.

Esta pequeña ciudad alemana llamada Bamberg es una ciudad preciosa. Yo le llamo la pequeña Venecia ya que en las orillas del río Regnitz, se alinean preciosos edificios del siglo XIX junto a un entramado de casas de madera con unos agraciados balcones que los acompaña sus mesitas y sillas, pequeños jardines con una pequeña barquita a la puerta. La verdad es que es un sitio encantador, el cual sus residentes les gusta comparar con Roma debido a las siete colinas que la protegen, es una de las ciudades más conocidas por su popular cerveza ahumada Schlenkelar “los Alemanes la llaman Rauchbier” y no puedo dejar de mencionar el color verde que cubre la ciudad, el cual enamora a más de un visitante.

Lo que más me encanta es pasearme por las tranquilas calles de Bamberg, ello me hace soñar demasiado e incluso puedo meditar sobre mi vida, forma en que se disipa mi mente y llega a mi la tranquilidad.

Hoy solo tengo algo en lo que pensar, en las personas que vienen y van en nuestras vidas. Os preguntaréis ¿por qué? Puesto que en tan solo unas semanas he conocido algunas personas bastante fantásticas, las cuales me hacían reír cada día, logrando que me sintiese demasiado bien, ahora ya no tiene ningún sentido que los recuerde uno por uno, porque están todos viviendo nuevamente sus verdaderas vidas en su país natal. Me dejaron demasiadas sensaciones que no se describir, esto es lo que deja cada ser que habita en nuestras vidas por una etapa determinada, y posteriormente llega el momento en que tienen que darnos un más largo “adiós” de lo que implican esas mismas tres vocales y dos letras, para quedarnos con un par de lagrimas, unos cuantos recuerdos, algunas raras sensaciones y serios vacíos.

A lo largo de mi vida he sabido relacionarme perfectamente con personas de diferentes nacionalidades, cada uno de ellos forja una enseñanza en nosotros a la vez que nos dejan esos huecos que en un primer instante no sabemos como rellenar, sin más, aprendemos a vivir con ello, aprendemos a avanzar con sonrisas de oreja a oreja valorando cada esencia que dichos individuos dejan en nosotros.

Lo triste viene cuando cumples cierta edad y llega el momento en el que ahora me encuentro, puedo decir —¿triste? ¿enfadada? Un poco de ambas cosas siento dentro de mi, ya que te cansas de las despedidas—. Pensar que somos pasajeros es el mejor ejemplo que puedo poner, porque no la pasamos viajando de un punto a otro, entramos en las vidas de personas desconocidas y aquellas personas entran en la nuestra, vivimos emociones o desilusiones, saltamos de alegría al lado de esas personas, escuchamos sus problemas igual que ellas a nosotros, corremos juntos si nos coge la tarde para llegar a una cita, disfrutamos de un agradable café calentito, dulce y amargo a la vez lo cual hace que nuestro paladar este tan a gusto, que nos dan unas ganas inmensas de no terminar nunca aquella platica, mientras el tiempo nos regala aquellos agradables momentos, pero a las vez esta en contra nuestra.

El reto llega cuando debemos despedirnos “un hasta luego” o “un Adiós de por vida” ¿por qué este momento es el que más nos duele? Sera porque sentimos que no regresarán esos abrazos que nos apretujan hasta dejarnos sin respiración, las sonrisas, quedadas hasta tarde de la noche… será porque sentimos que la persona a la cual le debemos decir Adiós se nos escapa de las manos, empezando a sentir dolor en nuestro pecho, dificultad para respirar, sudor en nuestras manos o hasta nuestro cuerpo temblar.

Llamo a las personas pasajeros porque ello es todo lo que somos “pasajeros” que subimos a aun tren, con el fin de llegar a la siguiente estación, sin saber que personas nos aguardan, sin saber a que experiencias y sentimientos nos enfrentaremos a lo largo de nuestra nueva parada.

Nos bajamos en una estación y aguardamos por algún motivo en ella. Quizás para ver a aquella persona que nos va a intimidar los días, desubicando cada palpito de nuestros corazones a la vez que le dan un giro a nuestras vidas. Como cambiaremos nosotros igual sus días, sonrisas o miradas que nos matan a poquito… Conocemos aquellas personas con el pasar de los meses, pero ellas igual a nosotros, luego tenemos que decir adiós… un adiós que nos tortura por dentro, porque no es fácil saber que cada persona nos da una enseñanza de vida, para luego dejar ese espacio, que no ocupara mas que el olvido. Todo se trata de una despedida, que no sabremos como continuara… si que existen aquellas personas, con las cuales mantienes el contacto, pero suele durar solo copos días, y termina siendo algo como —cada vez sabremos menos el uno del otro—

Este es el circulo de las amistades, algunas se quedan para siempre, aunque tengan que partir por distintos motivos; otras se van para no regresar, ya sea porque las conocemos en verano lo cual hace que compartamos cada día como si fuese el último al saber que deben partir entrada la primavera; algunas nos abandonan por culpa de una enfermedad, un accidente, etc. pero luchamos para disfrutar de ellas hasta el más ultimo suspiro. Nunca sabemos como sera el final de toda esta magia vivida, ya que nadie nos lo ha contado, ni somos magos para saberlo. Es como cuando leo un libro, en momentos quisiera empezar por el final, así luego me duele menos, pero me pongo a pensar ¿estaría bien de verdad saber primero el final? Creo que en realidad no tendría ningún sentido, ya que luego la historia pierde la esencia, al igual que si supiéramos el final de cada relación, amistad. Nada tendría sentido puesto que no jugaríamos un importante papel en nuestras vidas.

https://lamenteesmaravillosa.com/wp-content/uploads/2016/06/Vi%CC%81a-del-tren.jpg

No sabía quien era.

Debemos darnos cuenta de que en la vida es importante tanto querer aprender, como ser capaz de pedir ayuda. No todos vienen a nuestras vidas y saben cuando estamos mal, no todos saben de nuestro sufrimiento o nuestras dificultades, pero ¿cuántas personas se identifican con aquel personaje solitario y cerrado? Con ese tipo de persona a la cual pedir algún tipo de ayuda le cuesta la misma vida, le avergüenza muchísimo o peor aún, pedir ayuda se le convierte en un conflicto consigo mismo que no puede resolver así porque sí. Y ¿por qué? ¿Por qué esa sensación de frustración al querer pedir ayuda? Pues… ese tipo de personas consideran que los errores en su día a día, flaquear ante los amigos y/o sus familias, son en realidad faltas muy graves, no obstante, yo, a esa secuencia de conflictos consigo mismo la tildo de “pequeña equivocación”

Si nos adentramos en lo profundo de esas personas podríamos preguntarnos: ¿se han enfrentado a algún tipo de trastorno emocional? o tal vez ¿provienen de familias con un carácter fuerte? o ¿han padecido desequilibrios en el ámbito personal? Buscar ayuda de un psicólogo podría resultar ser de gran ayuda, mas no sería suficiente ya que los psicólogos solo pueden ayudar a sus pacientes hasta cierto punto. Luego… el factor “constancia” aunque lo receta el psicólogo no sale de su propio empeño, es un factor que la misma persona, sea paciente o no de algún psicólogo, debe adherir a su conducta, las ganas de seguir para vivir, con el fin de demostrarse a si mismo que es importante seguir hacia adelante y por ende darse cuenta de que la vida es preciosa,. El solo hecho de levantarse aunque el cansancio te haga pesar las piernas e intentar perseverar día a día es una actitud adecuada, es un punto muy importante para lograr el factor “constancia”. Debemos trabajar en resolver cada problema que nos impide seguir con nuestras vidas, para ello es necesario desmenuzar cada punto de dificultad hasta hallar la base de tales problema, buscar el ¿cómo? El ¿cuándo? El ¿por qué?, comenzando por lo más profundo, desde su más pequeña pesadilla, hasta la más grande que le haya podido ocurrir a lo largo de todas las noches, para empezar a que todos esos problemas —drogadicción, alcoholismo, depresión, anorexia, ansiedad, entre otros—, se desvanezcan.

Os contaré una pequeña historia que a lo largo de mi vida he ido admirando, y es que no ha sido fácil.

Hace años conocí a una chica cuya piel es tersa y de color canela, tiene las facciones marcadas, sus pómulos son pálidos como el resto de la piel de su suave cara ovalada; sus labios son algo pequeños, rosados y delineados, también, a juego con su nariz; sus ojos son grandes y de un color marrón oscuro; posee una mirada tierna y cristalina que en momentos se torna opaca, expresa mucho cuando mira; sus pestañas largas y rizadas; sus cejas son abundantes y oscuras a juego con su abundante y oscuro cabello ondulado a la altura de sus hombros; su cuerpo es ectomorfo, es decir, delgado por naturaleza, personas a las que les cuesta subir de peso, tienen extremidades largas, una figura bastante lineal y con poca masa grasa.

Dicha chica es fría ante los ojos de los demás, orgullosa, este tipo de orgullo no es destructivo, todo lo contrario es constructivo, aquel que permite seguir alcanzando éxitos y nos motiva para seguir adelante. Es persistente en todas las cosas que ella se propone, muy calculadora ya que piensa cada paso que da, para no cometer ningún error, no le gusta juzgar a nadie ni que los demás juzguen a alguien delante de ella sin que estos tengan la mas remota idea de la vida de las demás persona, cree en la verdad… más no en la mentira porque es lo que más odia.

Para mi ella era… ¿rara? ¿extraña? Años atrás no hubiera sabido describirla, pero con el pasar de los años aprendí a conocerla y a comprenderla. Ésta chica no hablaba nunca de sus emociones, de hecho no aborda temas acerca de sus sentimientos. Si está bien o si está mal, ella es como la estación del año que a mí más me gusta “el invierno” y si le añadimos una pizca de otoño mejor.

¿Por qué es así? Pues puedo decir que ésta chica viene de una familia totalmente maltratada, su abuelo paterno maltrataba a su abuela, teniendo a esta mujer bajo llave mientras el estaba fuera de casa trabajando. Con lo cual su padre en vez de haber aprendido a tratar bien a las mujeres debido a los sufrimientos de su madre, aprendió a ser igual de ruin que su mismo padre, golpeando a su esposa, obligando a dicha mujer a cumplir sus órdenes en lo que fuese… — muy fuerte ¿no? — pero esto no se quedó en maltratos solo a su madre, se quedó en maltratos hacia aquella chica, su hija, daños psicológicos y físicos, que tomaron vida a la hora de dormir manifestándose en pesadillas que la sobresaltaban a la media noche con sollozos, llantos y una sensación de pesadez en sus pulmones que le cortaba la respiración, como si ello se tratase de un puñal clavado en su pecho. —¿Cómo se le llama a esto cuando solo se tiene cinco años de edad y sueñas con tu padre en blanco y negro?—, pues no tiene explicación, ni nombre alguno. Son marcas… marcas que no se curan, marcas ante las cuales las personas te tachan de loca sin saber que esos son los motivos de tu comportamiento, sin saber que dichas marcas que dolerán de por vida, pero, que al mismo tiempo te ayudan a crecer como persona y a ver la vida diaria de diferente forma a como la ven las demás personas, ello te ayuda a aprender a valorar cada ser humano que se acerca a hacerte compañía, así sea solo por unalisson1n1 día.

Aunque puedo decir que sus padres acabaron dicha relación, ella tuvo que vivir más maltratos. Estos maltratos los obtuvo de su niñera, una niñera deteriorada por el paso de los años. No podría describirla, porque para ella ésta mujer está totalmente borrosa en sus recuerdos, no logra recordarla por más que lo ha intentado. Dicha mujer la maltrato psicológicamente por todo un año y os preguntaréis ¿cómo? Pues al cumplir cinco años de edad sus padres ya no estaban juntos, la madre se mudo a vivir sola con sus dos hijos, debido a los malos tratos del hombre al que decidió abandonar. Lo que vino después no fue fácil puesto que llegaron los maltratos de dicha mujer que como ya os podéis hacer idea una no quería a la pequeña y tratarla como a una mujer adulta era lo que a ella mejor se le daba. ¿que mal ¿no? Me pregunto ¿cuántos comparten experiencias de aquella magnitud con los demás? ¿cuántos enfrentan la realidad? o ¿cuántos salen con fuerza adelante?…no es fácil, pero sí posible.

Bueno sigo con la historia y no me enrollo en preguntas… Cuando la pequeña despertaba nada era ameno en sus mañanas, pues esta mujer sabía que ella no toleraba los huevos, pero aun así se los hacia comer, hasta que la pequeña los vomitaba… —muy cruel dicha forma de actuar— las comidas eran pésimas y cuando no eran pésimas, estaban casi vinagres. Las noches para esta pequeña eran las peores debido a que la anciana la amenazaba con un ¿sí no duermes sabes que pasará? Pues vendrán los muertos y te llevarán y si lloras yo misma te llevaré a un bosque y allí te quedarás sola— .

Aquello se convirtió en cosa de todas las noches, hasta que la pequeña no soportó más y su llanto se escuchaba fuerte como si estuviese muriendo y lo primero que le decía a la mamá era —Mamá me duele el pecho, me duele muchísimo y el estómago—. De dicha manera su madre salía corriendo con ella cada madrugada al hospital y digo cada madrugada porque la pequeña utilizó las mismas palabras como excusa cada noche. —Demasiadas cosas ¿no gente?—. Os preguntaréis ¿y la madre no le ponía cuidado a la pequeña?— ¡Sí claro! la madre era un amor, la madre vivía intranquila sin saber qué hacer. Hasta que un día descubrió la razón y el porqué de tantas cosas, ese día que se enteró cogió a su pequeña hija, y con ella fue a buscar a su padres, los abuelos maternos de la niña, a los cuales pidió ayuda. Ellos por suerte cuidaron de la pequeña, y la pequeña termino siendo feliz en casa de sus abuelos, con el cariño de ellos, el miedo que sentía fue desapareciendo

quien tiene una percepción positiva del resto de las personas indica satisfacción en su vida”

Al referirme a esto, hablando de la vida de esta chica o de una pequeña parte de su vida. Traigo a esclarecer que hay personas que empiezan siendo un gran misterio y terminan siendo un mundo totalmente diferente, magnífico y lleno de sorpresas “como los huevos kinder”. Pero todos estos problemas de infancia convierten a personas así, en personas secas que en vez de decir “precioso” contestan con un ¡Sí ESTA BIEN!, que en vez de decir “te quiero mucho” dicen ¡ESTOY BIEN CONTIGO!. Cuantos no han hecho una critica destructiva sobre aquella chica, cuantos no han criticado su forma de actuar con el paso de los años, pero lo que pasa es que nunca se han atrevido a conocerla. Hasta donde tengo entendido “quien tiene una percepción positiva del resto de las personas indica satisfacción en su vida”.

Todo es difícil, salir adelante es difícil, construir una vida es difícil, debido a que llegan los miedos que atraviesan nuestras mentes, nuestro corazón y alma. Miedos nuevos a los que crees no poder enfrentarte para continuar con la rutina. Lo peor es que todo ello termina siendo difícil, porque hay personas que se adentran en nuestro entorno y terminan metiendo en tu cabeza más miedo, siendo muy pocos lo que te dan una idea de seguridad, palabras que desarrollen tu autoconfianza o alentadores consejos.

Lógicamente cada persona debe de experimentar miedos, ya que es algo que cada ser humano necesita para aprender acerca de los peligros, una vez aprendes es como si tuvieras una alarma de emergencia que se activa en cuanto siente el riesgo” Por tanto los comentarios destructivos están fuera de lugar, de primera mano porque cuando vamos a un sitio y vemos a una persona obesa y lanzamos criticas de tal índole como —¡Miralo! ¡si que come! ¡da asco!, ¿por qué no se paga un gimnasio?— O si esta delgada o anoréxica lo primero que dicen es —¿será que no se ha mirado a un espejo? Vaya delgadez, tiene que estar enferma por vanidad. Sí sufres de depresión o de ansiedad, lo primeros comentarios que escuchas son —¿tan joven y con ansiedad? o ¿depresión? Lo que tiene que hacer es ir a buscar trabajo o hacer algo y dejar tanta estupidez.

Estos son factores negativos de la vida, nos hallamos sumergidos en un entorno tóxico e inculto que es incapaz de entender el porqué de cada situación que atraviesan tales personas, un entorno que solo se detiene a detallar y criticar el estado físico, haciendo daño con su palabras destructivas a estas personas que vienen de un hogar tóxico, aunque muchas veces no provienen ni de un hogar, si no más bien de un orfanato debido a la falta de responsabilidad de algunos padres o provienen simplemente de familias totalmente desequilibradas donde los hijos no fueron una prioridad.

A día de hoy tengo 25 años han habido muchísimos traspiés en el camino de mi vida, no ha sido un trayecto fácil pero con el paso del tiempo he ido superando los obstáculos que aquella chica dejó en mi ¡Yo soy ella! Logre conocerme hasta que lamentablemente las personas que con sus actos destructivos me hicieron tocar fondo, destape mi cuerpo ante un espejo, preguntándome a mi misma de donde provenía ese dolor, mirando al dolor muy atentamente y dándome cuenta de lo mucho que significaba mi vida y lo valiosa que es. Me hicieron salir gateando por la puerta trasera para dar mis primeros pasos como una persona realmente solida, me enfrenté rotundamente a mis más grandes miedos, teniendo que alejarme de mis amistades he irme muy lejos de viaje. Con estas letras digo que las heridas duelen como si te quemaran con un cigarrillo por todo tu cuerpo hasta no quedar un trozo de piel intacta, y lo pongo como ejemplo porque una vez quemaron con un cigarrillo mi mejilla derecha y el sufrimiento fue enorme, lógicamente curo dejando sólo una leve cicatriz. ¿Qué os digo acerca de mi corazón? un día sentía que se iba a detener del dolor que padecía pero… ¡no! ¡mi corazón es fuerte! Solo el día que sienta que lo he logrado todo, quizás quiera descansar, aunque soy muy joven y la vida sigue, mientras tanto yo sonrio con ella.

Tenemos que seguir desnudos y con miedos, pero lo más importante es conocernos, saber que es lo que queremos y de que somos capaces en esta vida. Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

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