MIS DESEOS…

Para llevar una vida de acuerdo con las expectativas sociales, se necesita demasiado valor, el mismo valor para realizar aquello que fervientemente sientes, ese valor que necesitas tan desesperadamente para dar rienda suelta a los gritos de tus deseos más oscuros.   ¿Zambullirme en un charco?, ¿yo?, Desde mi infancia tenía miedo a ello. Charco, océano o […]

MIS DESEOS…

La encrucijada de Daniel

Cada vida no es un mundo, es un universo y cada universo es valioso, así que merece ser narrado, ser escupido tal y como un volcán escupe su lava. 

Ahí estaba yo trabajando como de costumbre, en aquella empresa llena de ruidos y telas, en medio de su peculiar olor y su multitud de empleados. Empleados que debían llegar a tiempo para la producción de tal manera que al día siguiente nuestros diseños estuviesen listos, para poder lanzar las mejores tendencias. 

Os cuento un poco sobre mí: me llamo Daniel, tengo 25 años, no tengo hijos ni novia, vivo solo y siempre me ha gustado conocer ciudades y países. Soy argentino, pero me crie en México y llegué a Alemania en un mes muy frío, en el cual la ciudad se vestía de blanco y enfriaba mi rostro como un tempano de hielo, ¡y yo que odiaba el frío! Con el paso de los años me fui acostumbrando y aprendí a querer este maldito frío. 

Aquí en la misma Alemania aprendí el idioma, y por supuesto empecé trabajando como ayudante de producción, en una empresa de moda y confecciones. Cada día teniendo cuidado de que no faltasen las telas y los diseños saliesen perfectos; pero no sabía que en este puesto de trabajo duraría lo que dura un caramelo en la mano de un niño… a los meses me citó mi jefe, para informarme de que aquel trabajo ya no era para mí, que pasaba a ser encargado de planta.  

Ahí empezaron mis días de desfase. 

Aquí yo controlo, aquí yo dirijo, y doy órdenes y órdenes, puesto que si algo sale mal sería todo responsabilidad mía “así que, ¡soy un ogro!, para que me tomen enserio”. En realidad, este trabajo con mi personalidad me viene como anillo al dedo. Al inicio de mi ascenso me gané más de un enemigo y perdí a algunos amigos; sucede que nadie se entera, de que una cosa es el trabajo y otra cosa es la amistad. En fin, estaba feliz con mi vida y mi nuevo cargo. Por fuera de mi trabajo conocía chicas, luego quedaba con ellas y nada más que una cita. La verdad… es que no estoy preparado para una relación de verdad… ¡de solo pensarlo me pongo mal! 

Ahora llega el enredo, que está complicando mis días. Estoy exhausto de trabajar, el mundo atraviesa por una pandemia que nos ha cambiado la vida a todos. Para colmo de males, no me quedo quieto con las mujeres. Pues hace unos días vengo saliendo con una mujer que tiene cerca de cuarenta y tantos años ¡ok!, ¡bueno! Llevamos teniendo relaciones, ¡muy calientes!, eso sí… la pasamos muy bien juntos. Tanto que quedé con ella para tener una fiesta, es decir, más que una cita. Acudió su mejor amiga, Sarah; y mis mejores amigos Matheo y Daviel. En esta fiesta entre Claudia y yo no pasó nada, ya que se supone, “que nadie sabía ni lo más mínimo”; y es que… debíamos mantenerlo en secreto porque… CLAUDIA ES UNA MUJER CASADA.  Aquella noche los dos nos retiramos de la fiesta, pero cada uno por su camino, para no dar el cante. Hasta ahí todo bien. 

Lo que no sabíamos que pasaría es que Sarah se enrollaría con Matheo, ¿y quizás con Daviel?, el tema es que Sarah tiene marido y cuatro hijos, ¡aquí se complicó esto! 

“Puto móvil y puto WhatsApp”, Sarah cogió al día siguiente su móvil para escribirle a Claudia. En cuanto Claudia le respondió, Sarah empezó a contarle todo lo sucedido en la noche anterior; por supuesto Claudia no podía quedarse atrás, tenía que vomitar su propio secreto ante alguien y quien mejor que Sarah… las dos se saciaron hasta mas no poder, quizás hasta dejar sus dedos colorados, sus papilas dilatadas y sus cuerpos motivado después de tanta información. “Esto ya dejó de ser un secreto, puesto que ya hay más de un confidente”. Todo ello sucedió sin que tan siquiera supiese nada del asunto.  

Al día siguiente recibí un mensaje que rezaba: mi marido lo sabe todo. Mis ojos se cubrieron de espanto y me pregunté a mí mismo, ¿por qué me manda Sarah tal mensaje, ¡si ni siquiera tenemos nada!? Pronto llegaría la respuesta. Sarah me cuenta en ese repentino momento, que había hablado con Claudia por WhatsApp acerca de lo que hizo aquella noche con Matheo, y acerca de lo que Claudia tenía conmigo… hasta ahí muy bien todo, pero claro, Sarah no se percató de eliminar sus conversaciones. 

Cuando Sarah y Claudia terminan la conversación de cotilleos, Sarah deja el móvil sobre su mesa de noche y se dirige al baño, aquello no estaba mal obviamente; lo malo, lo horrible, lo siniestro, es que ahí, en el cuarto sobre la cama se encontraba su esplendoroso marido, “el toxico” durmiendo como un bebé… pero aquel bebé no dormía tan profundamente, fingía, ya que se había dado cuenta de las risas de Sarah frente al móvil, y aquello lo llenó de intriga. Sarah se dirige al cuarto de baño y cierra la puerta, él rápidamente toma el móvil de Sarah y al descubrir los hechos se da a la tarea de adjuntarse todo el material habido: fotografías de la fiesta, conversaciones de WhatsApp que implicarían a más personas que nada tuvieron que ver con la fiesta pero que podrían hacerme flaquear incluso a mí, vídeos que se grabaron en esa misma fiesta. Tardó menos de cinco minutos ejecutando dicho procedimiento. Tras terminar se incorpora en la cama, pero sigue inquieto así que se adentra en la cocina, para tomar un café, toma asiento y empieza a leer la conversación de su mujer más detenidamente. Su reacción está muy alejada de ser semejante al ataque de risa que tuvo su mujer, su cuerpo se destempla. Le entraría pues tal impotencia que querría gritar el nombre de Sarah tan fuerte que lo escucharía la ciudad entera. 

Phillip se llama el neurótico, el marido de Sarah. Éste se dirige a la alcoba para reclamarle a su esposa y sin esperarlo, Sarah utilizaría esto para echarle en cara que durante tres meses no le había tocado ni un pelo en la cama, habría exigido el divorcio y de paso lo habría echado de la casa negándole la vista a sus hijos.  

Aquí llegaba otro problema más para sumar a tal montaña 

Me enteré de todo mediante WhatsApp y lo primero que se me ocurrió fue llevarme las manos a la cabeza y gritar fuerte, “¡cacho de tontas!” Mi pregunta es, ¿por qué no pudieron eliminar todo el material? ¡es fácil!, ¡complicado no es! Bueno, lo hecho, hecho está… 

Lógicamente le escribo a Sarah para advertirle de que no hable con su marido vía WhatsApp, ya que, si todo se les va de las manos, puede volverse en nuestra contra. Sarah pensó que todo iría bien, lo que no se esperó, es que el marido empezaría a amenazarla de muerte y juraría acabar con todos nosotros, tanto laboral como psicológicamente y la más perjudicada en este asunto hasta la fecha es Claudia. 

Claudia atravesó diferentes crisis que no quiero mencionar, por tanto ella suele darle mil vueltas a la cabeza con asuntos como este, Y Phillip (el marido de Sarah), está jugando muy bien a este juego de destroce psicológico con ella, le ha escrito durante todos estos días y ha amenazado con contarle toda la verdad a su marido para que la deje en la calle, y es que si su marido se enterase de todo la pondrá con las maletas en la calle y vendrá después en mi contra, es decir, me veré en vuelto en un vendaval de puños y patadas. Phillip acosa constantemente a Claudia vía WhatsApp, “eres una puta, solo las zorras follan con otro hombre teniendo marido, aplastaré a Daniel y acabaré con todos vosotros, no dejaré que tengáis vida. Tu eres la culpable de que mi relación haya terminado. Eres una hija de puta, acabaré contigo y Daniel no tiene necesidad de venir a mi haciéndose el idiota porque de lo contrario se llevará dos ostias en la boca”. Es su pan de cada día, ella vive pues con el corazón en vilo, y yo aguardo con temor, no por las represalias sino más bien por tener que terminar hospedando a Claudia en mi casa y ver amenazada mi soledad hasta que pueda deshacer este entuerto.  

Phillip le ha contado a todo el mundo acerca de mi affaire con Claudia, acerca de la fiesta, y acerca de la infidelidad por parte de Sarah con Matheo. Sostuvo una ardua confrontación con David, donde le dejó en claro que mi turno aún está por llegar, que yo vivo justo enfrente de su casa, claro en su casa de ahora donde vive con su madre. Tuvo también una confrontación con Matheo, de la cual aún no tengo noticias.  

Pero lo terrorífico yace aquí: 

Él ha contactado con un abogado para denunciar nuestra fiesta, según dicen para denunciarme a mí también, no sé bajo que cargos. La semana pasada se puso en contacto con mi jefe y estuvieron platicando cara a cara porque ambos son amigos y se conocen desde hace bastantes años. Posteriormente a esa conversación, entré en la oficina de mi jefe para preguntar por una serie de documentos y tras obtenerlos me pidió que tomase asiento, yo ya sabía por dónde iba la cosa. Para resumirles, dije que se trataba de mi vida privada y que no debía hablar de ello, él me explicó que ya no era un asunto tan privado puesto que Sarah se dio de baja laboral por enfermedad durante tres días, de lo cual tengo constancia, pero esos tres días ya pasaron, y durante más de una semana no se ha sabido nada más de ella, no contesta a su teléfono y la última conexión data de hace diez días, ¿dónde está Sarah?, Matheo no apareció en el trabajo el último lunes tras haber estado tres días de vacaciones y Daviel fue dejado por su novia tras esa dichosa fiesta y tampoco apareció en el trabajo, MI CABEZA DUELE EN ESTE MOMENTO. No hay ningún documento o baja laboral más de Sarah en mi despacho, y necesito saber hasta donde llegaron esos videos y esas fotos, ¿Qué fue lo que filmaron?, ¿Qué fue lo que fotografiaron?, Sabrina me juró que todo el material fue borrado ¿Por quién me tomas?, me dijo cuando le pregunté acerca de ello, así que le creí, Claudia me dijo que no había nada más; pero después viene Daviel y me dice: Daniel, Phillip me ha enseñado  una foto tuya; después horas más tarde viene Claudia y me dice, perdóname, Phillip tiene un vídeo tuyo.  

Me pongo en contacto con un abogado, debido a que aquella noche se rompieron algunas reglas, recordemos que estamos en medio de una pandemia. Mi abogado empieza entonces una estrategia de maquillaje para emplazar adecuadamente todos los acontecimientos de aquella noche y que no parezca que se ha roto ni una sola norma del Lockdown. Le pregunto qué pasará con los vídeos acerca de lo que hicimos todos y lo que hice yo en esa casa, cosa que no debe ser sabida, y me dice que trabajará para que todo sea eliminado ya que es material privado. Una de esas conversaciones está haciendo peligrar mi puesto de trabajo. DEBES APRESURARTE ANTES DE QUE SE FILTRE MÁS MATERIAL EN FACEBOOK, le dije. 

Ahora por lo visto en mi trabajo soy un follador, soy una estrella porno. 

Él me dejo

La depresión al sonar de la aurora

 

El pasado se apartó dando un fuerte portazo, que hizo sacudir el polvo de cada esquina y el presente se posó de un lapo exigiendo que hiciese algo de inmediato con su vida; pero el futuro estaba ahí de pie en frente suyo, como un gran monstruo que quería devorarla y ella sin saber que hacer. Empe a pedir a su cuerpo con un vozarrón, un movimiento que ni siquiera un rayo al caer en la tierra podría moverse tan deprisa. Pasado cerrado, presente fugas, futuro que la tira hacía adelante sin saber si la puñetera línea del tiempo la está guiando o ahorcando…

Recorrió miles de calles no sin antes prohibirle a sus pies el cansancio, le impidió a su cuerpo marchitarse ante el calor, la lluvia y el viento, más sin embargo su cabeza parecía apartarse de sí. El tiempo pasaba tan deprisa y de repente las agujas del reloj se volvieron endebles ante la velocidad y el desgaste. En aquella casa tan terminada, tan decorada y organizada, nunca pudo saber si era ladrillo u otro material lo que la sostenía, estaba él… ¡ahí! Cansado, con un dolor inmenso e inexplicable, día tras día exigiendo más atención, exasperando sus cuerdas vocales a la voz de “¡para ya! ¡Descansa!” pero en aquel momento la audición no era una de sus mejores facultades. Incluso su visión se hacía cada vez más borrosa, cuando de repente su cuerpo le volvió a pedir de nuevo, que frenase con un dolor en el pecho y un rugido en el corazón causado por una fulminante bajada de tensión. Fue ahí, en esa milésima de segundo tan corta y exacta, que sintió que la fuerza que tenía y había construido se desmoronaba encima suya golpeando fuertemente contra su piel. Correr no le sirvió de nada, pues cuando sus labios se movían para explicarle al médico lo que su cuerpo le ocasionaba, le miraba como si de una loca se tratase, era una loca con una pequeña, estudios recién empezados, mientras la casa se desorganizaba y des-decoraba para abrir paso a una mudanza hacía una nueva casa y ciudad. Un proyecto para trabajar sin cesar, un hogar que necesita de su atención 24 horas al día, 7 días a la semana y un trabajo que reclama casi el mismo tiempo pero que en la regla exige solo 40 horas semanales, sin contar con que estaba afuera de su habla lingüística natural. Dejo de ejercitarse frecuentemente en el gimnasio hasta dejar de ir por completo y aún no se daba a la idea de que tuviera tiempo para fortalecer las piernas que la sostienen para cumplimentar con lo propuesto. Frente al médico, lo visualizo relajado ¡como quisiera ella estar así! Le dijo que había entrado en estrés, lo cual hacia que su corazón se acelerase, su cabello se cayese y bajase de peso tan deprisa que ni pudiese darse cuenta. Escribía él a puño y letra una receta médica en la cual prescribía unas vitaminas para el corazón, mientras le miraba incrédulo,

Y con tal receta en mano hubiera tomado ella también por loca a quien le hubiera advertido que vería los días llenos de polución, como si el coche más viejo y contaminante de Europa se hubiera paseado por cada uno de sus lugares de tránsito; debió entonces aquel coche dar más de mil vueltas a su paso, puesto que sus días terminaron negros e imposibles de inhalar. 

Una Madre con metas viéndose en una cama de dos metros sola, llorando inconsolablemente, tirando todo cuanto había querido por la borda… no podía más, le dolía el corazón, su pecho le pesaba, le oprimía como sin quererla soltar y cada musculo de su cuerpo había sido desgarrado, como si de los mordiscos de un león se tratase. No quería admitir que no podía seguir con sus estudios, no quería admitir que estaba entrando en una depresión y no quería admitir que se sentía como una pedazo de mierda. Llorar le ayudó a replantearse cosas. Buscó una nueva médica y le pidió que por favor le ayudase. Esperaba con ansias entrar en su consultorio, y de mientras seguía escuchando a más de uno preguntarle cada día, si se encontraba bien.

Ella mentía diciendo que sí, ya que con cada paso que daba sentía caer en un abismo… Llegó un fin de semana en el que su cuerpo se sentía demasiado deteriorado, pero de la sonrisa de su pequeña salió la fuerza necesaria para caminar con ella hasta el centro. Cuando regresó a casa, lo único que hizo fue romper en su cama a llorar.

En momentos una balanza pesa más que la otra y en muy pocas ocasiones se pone por igual. Ahí es cuando te das cuenta que debes soltar y liberar… a veces, solo a veces, te pierdes en un camino del que no sabes cómo salir, ya que no conoces el regreso. A veces, te miras y ves que ya no eres esa persona que solías ser. A veces, las personas dejan que te vayas de sus manos como polvo que sopla el viento.Somos mujeres y queremos ser de color.

Bastó una pastilla para tumbarse, fue como si en vez de una píldora hubiera ingerido golpes de cansancio encapsulado. Estuvo a punto de entrar en colapso, quizás solo por aquel individuo que le recetó tal medicamento.

Llegó el lunes, allí estaban ellas cara a cara, su estampa y la estampa de la médica solas en su consultorio. Ella la observaba fijamente esperando a que le explicase en su complicada lengua cuanta cosa le pasaba, mientras la miraba tímidamente al hablarle con voz quebrantaba. Sus ojos lagrimosos captaban todo un tono más cristalino y de cuando en cuando distorsionaban la realidad.

Su vergüenza estaba siendo eliminada por su dolor, no le importó que su chico hubiera entrado en aquel momento, ella solo quería que apareciese una buena respuesta a tantas preguntas o una solución a tanto sufrimiento… con lágrimas en sus mejillas y su voz temblorosa se dispuso a sacar de la cartera aquellas pastillas que estaba tomando para el corazón, ya que desde hace algún tiempo, sentía que no le hacían efecto.

Las puso sobre la mesa para que la médica las mirase. De repente esta se echó a reír, tomó las pastillas en sus manos, mientras explicaba que éstas eran las culpables del cansancio. Dejó de tomar las pastillas.

Después de tres semanas, su cuerpo notó la mejoría, aquel color grisáceo parecía que se apartaba de su lado, parecía que ya todo tenia la tonalidad perfecta y si le ponían a recoger algo del suelo, seguramente lo recogía sin perder fuerzas. Podía ir caminando sin tener que sentir aquellos mareos… sólo por una pastilla su cuerpo se puso en modo off. Así pensó que sus días continuarían, pero se equivoco.

Después de algunos meses, sintió la necesidad de cumplimentar aquel articulo. Ha pasado tiempo y es que habían pasado muchísimas cosas.

Últimamente sentía que un desconocido había entrado en su hogar y empezó a explorarlo todo, comenzó a apoderarse de cada parte de su casa, de sus pertenencias y de ella… despertó una mañana muerta de miedo, de desespero, pensando en que lo único que quería era la muerte, pensando en poner fin a su vida.

Y ahí sentía ella, que aquel desconocido le exigía que se quitase la vida, ahí tuvo el mayor miedo jamás sentido. Aquella mañana se levantó tan mal, que necesitaba ver urgentemente a su médica y allí se encontró después de una hora. Necesitaba por segunda vez que le ayudase y ésta le escuchó.

Le comentó que tenía miedo, que sólo quería llorar y que así llevaba días, que tenía pensamientos suicidas y que no quería continuar más con su vida, que su corazón continuaba igual. Se sentía más que perdida y tenía una hija a la cual no quería abandonar nunca.

Pidió ayuda y obtuvo ayuda. En cuanto esta mujer se enteró de todo, realmente se preocupó.

Su aspecto era deplorable. Sus ojeras estaban negras como si le hubiesen dado dos puñetazos, sus labios estaban mordidos y resecos, y cada día estaba más delgada.

Aquella mujer tan profesional inmediatamente le mandó con un psicólogo, pero como en Alemania nada es de inmediato. Tardo un tiempo en obtener una cita y tiempo era lo que no tenía, ya que cada día iba a peor.

Dejó de salir y vivía siempre en su cama, y cuando no, intentaba distraerse haciendo cualquier tontería.

En una semana encontró la psicóloga y ahí empezó la ayuda. Con el pasar de los días ella le explicó que estaba sufriendo una depresión y que tenía un estrés demasiado alto.

Por aquellos días en los que empezaron las sesiones, habían días buenos y días malos.

Uno de los peores días, fue cuando una noche se levantó de la cama para dirigirse a la cocina; estaba angustiada, algo que no sabe como describir. Sólo recuerda que se encontraba de repente con un cuchillo en su muñeca izquierda, el cual observaba detenidamente. Pero por suerte, algo en ella tocó su corazón y la hizo volver en sí. Ahí recordó que tenía una pequeña, que necesitaba de su madre… las lágrimas le brotaban de sus ojos, porque la verdad ella no quería vivir y tampoco le encontraba sentido a la vida.

Al día siguiente se encontró mejor, pero intentaba comprender por qué estaba tan mal y por qué se dejaba llevar, que le había hecho caer tan bajo.

Todo esto radicaba en sucesos ocurridos años atrás, dejó de conocerse y dejó de confiar en las personas, empezó a refugiarse en sus logros y en todo aquello que quería sin darse cuenta que necesitaba a sus amistades, tener tiempo para sí y para vivir.

Lo que más le duele a día de hoy, es que nadie se ha enterado que ha estado tan mal y que a día de hoy sigue en tratamiento, que ha sacado sus estudios con dificultades.

Llora y sufre al recordar todo esto, porque le resulta triste viendo lo mal que ha estado y todo lo que puede causar la depresión, le entristece que se hubiera convertido en una persona muerta y que la última parte que quedaba de si, haya podido gritar con desespero que necesitaba ayuda… hoy está viva y escribiendo gracias a su psicóloga, sigue sus estudios gracias a que su pareja y sus maestros le han ayudado, y a que se ha abierto a sus amistades; le esta costando pero lo esta intentando.

Hay que tener cuidado con el estrés o la depresión, porque puede cambiar de repente vuestra vida e incluso herir a las personas que más os quieren. Buscad siempre ayuda escuchad y dejad ser escuchados.la oruga que se convirtió en mariposa.

UNA VIDA A TU LADO

una amor eternoEres la vida que quiero.

Te amo…”

Te amo” – dijo el principito…

—“yo también te quiero” – dijo la rosa.

—“no es lo mismo”- respondió él…

Amar es tener confianza plena en que

pase lo que pase vas a estar por y para quien amas, no porque debas hacerlo y tampoco no porque tengas una posesión egoísta.

Amar es algo independiente al paso del tiempo, algo que no se ve determinado ni por las tempestades, ni por los inviernos. Amar es abrir un agujero de tiempo y espacio en el corazón para convertirse en padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el corazón tuyo, es decir, de la persona que amás, hay un agujero de la misma magnitud que el de uno. Dar amor no agota, por el contrario, aumenta la capacidad que los seres humanos tenemos de brindarlo, cosas maravillosas suceden con el acto de abrir el corazón y dejarse amar”.

—“Ya entendí” – dijo la rosa.

—“No entiendas, vívelo” -agregó el principito. 

“Tal y como pone en el libro”.

No es cuestión de esperar el momento, de tener una primera cita, para con ello a los pocos minutos de haber terminado de beber una copa pasar a la siguiente fase lo más pronto posible; ya sea irse a la cama a tener un buen polvo, que te haga pasar un buen rato más no unos buenos y largos días, etc. No obstante, cuando encuentres aquella persona a la que por tanto tiempo has soñado encontrar, no necesitarás meterla entre las sabanas en cuestión de minutos. Cuando conoces a una persona, las cosas llegan en su debido momento sin forzar ninguna acción, de igual forma el respeto surge de ambas partes, de dicha manera el acto de follar en ese preciso instante pasa a un segundo plano “no quiero decir que tener relaciones sexuales no importe, porque si importa” la conversación será amena y con ella pasaran las horas tan deprisa, que lo que primero llega es el momento de dedicarse unhasta luego quedando en el corazón una sensación de vacío o necesidad hacia aquella persona. Ahí en ese lapsus de tiempo, es cuando dices le quiero conocer más que tener un buen polvo y solo quedar una noche. Ahí es cuando tu hilo rojo deja de enredarse con otras personas.

La forma de enamorar en los años cincuenta o por aquellas décadas incluso de los setenta se diferencia mucho de lo que es ahora, aquella esencia de luchar como antes por un amor ya parece significar poco. Recuerdo ir andando con una persona que me contó acerca de todo el trayecto que tenía que recorrer para ir a ver a su amada mujer y lo mucho que tardaba para llegar hasta ella, aquel hombre hacia hasta lo imposible e incluso luchaba contra viento y marea para solo ver a su novia durante una escasa hora. No importaba lo oscuro que se hiciera el camino, o que los tenebrosos arbustos que con el ruidoso movimiento de sus ramas como consecuencia del viento simularan que algo extraño iba a pasar; solo bastaba con echar un rato y quedar con un precioso recuerdo de haber visto a su más preciado tesoro. En aquellos tiempos se vivía de cortesías, de cartas, de sueños, de diarios, se vivía también así del permiso de los padres para que aceptasen, de alguna forma, a aquella persona que tanto adorabas; por el contrario, a día de hoy, la forma de enamorar a alguien está abarcando planos desmesurados, las solicitudes de amistad en las redes sociales son enviadas y reenviadas, pedir el número del teléfono móvil para mandar un WhatsApp es, más que una costumbre, una acción obligatoria para textear a esa persona de una forma incluso desbordada y poco elocuente, se está perdiendo incluso ese arte de conquistar mirando a los ojos de la persona que te gusta mientras le dices algo bonito; ahora, para descontento, se hace más bien poniendo las redes sociales como grandes intermediarias. ¡pocos son los chicos que entran en batalla! Es decir, la caballerosidad se está quedando en el olvido. Por esta cuestión las relaciones ya no duran ¿me equivoco? Lo dudo, vale decir que el amor sí existe, las personas que te dedican por horas, días, años la misma mirada que la del primer día, si existen, solo que se debe de conocer a la persona, se deben de tomar su tiempo dejando de lado las bellezas externas o conquistando a base de chat y fotos, llegando a platicas más profundas, que a deseos carnales para así poder lograr un mejor acercamiento ¡y es que no es difícil!.

Un cuerpo bien hecho, nos atrae a todos al igual que una cara bonita. “yo solo me he fijado en la belleza exterior cuando he estado sola, pues lo único que quería era un rollete de unos días, de igual forma no he necesitado mantener una platica con estas personas más a fondo, ya que no me interesaba saber mucho de sus vidas”. Ya cuando se ha tratado de tener a alguien a mi lado, sin duda he sabido elegir muy bien a la persona con la que he querido compartir mi tiempo y espacio…, no he pretendido tener al mejor cuerpazo en mi cama por días y años, cuanto menos una cara preciosa que no me brinde lo que más necesito: serenidad, seguridad y alegría. He buscado quien me ame, quien luche por mi y me demuestre que todo a su lado vale la pena, esperando de él, que si caigo sea capaz de apoyarme y levantarme del suelo “el es mi príncipe”.


No quisiera bajarme nunca de la nube en la que me encuentro bailando desde hace cinco años, no quisiera que el día de mañana todo lo que llevo construyendo, con mi pareja se desmoronase en un abrir y cerrar de ojos… cada que hablo de mi relación lo hago con un absoluto amor, puesto que cada ladrillito construido nos a tocado currarnoslo como dos locos. Por eso digo que el amor puro si existe, el amor sin medidas, el amor sin intereses o acuerdos. Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

Todo, absolutamente todo me hace pensar en las cosas, que como seres humanos hacemos mal y las buenas costumbres que dejamos atrás aferrándonos a malas costumbres. Cuantas personas se preocupan hoy en día de cuidar de su pareja, en ver que si hacen algo mal lo aceptan y reparan el error… un error ya no es tan grave, siempre hay una excusa y si no un que más da, hoy se enfada mañana volverá a estar bienpues yo río, lloro y sueño tanto despierta como dormida y quiero compartir un sueño que tuve hace poco, porque me lleno el alma de alegría. Este sueño fue mientras dormía.

soñé con un conejo o ariete enano cruzado con un angora, estos conejos son pequeños de patas finas y cortas, las orejas miden entre cinco y ocho centímetros de largo, su cabeza es muy redondeada con un morro prominente, su cabeza está más cerca de su cuerpo, tienen un pelaje abundante y suave. Aquel sueño me hizo gracia, el conejo de abundante pelaje paseaba por mi cama saltando en mi espalda produciéndome un deleitoso cosquilleo. No quería que el conejo de pelaje suave dejase de saltar ni de pasar su pelaje sobre mi piel pero de repente una mano, que se poso en mi cadera me trajo de nuevo al ahora, a una realidad en la que el conejo ya no existía para seguir acariciando mi espalda, a continuación seguí sintiendo la misma sensación y dije a mis adentros ¿pero qué es esto? Era algo abultado y con un tacto suave “no era como el algodón”era más bien como sentir la sensación de un pincel con el que se aplica el rubor o los polvos en la cara. Me di la vuelta y ahí estaba el zambullendo su cabeza en mi espalda, ¿pero donde quería meter aquel pelaje? Asociar a un conejo con el pelo de mi chico “que cosa más tierna, que te sueñes con un animal tan hermoso, y que lo hermoso termine siendo real”. A los pocos minutos, después de seguir flotando su cabello en mi espalda y yo dejándome de tan atrayente placer, y morfeo dejando en paz a mi chico empece a matarlo a besos, mientras le contaba mi más importante sueño. El sonrío dedicándome su más apuesta mirada al igual que me daba un apetecible beso. Con tan maravilloso soñar y con tan hermoso despertar ¡ya tenia más que hecho mi día!

En ese momento empece a pensar en las tantísimas opiniones de la gente, que piensan y disciernen que después de cuatro años de relación empieza la cuesta más complicada, pues aquello define si la relación continua o termina. Aquello es ¡falso! cuando se ama sin medidas no existe años que puedan acabar con los sentimientos, que se sienten por otra persona.

Doy crédito, de que cuando me enamoré, fue desde el primer momento para no dejar de seguir amando a la persona que me acompaña cada día. Si el amor en una pareja se termina en cuatro años, luego de eso no hay amor más que costumbre. Entonces ¿como se llama lo mío? Ahora se que quienes piensan de esta forma no conocen el amor verdadero, sin intereses ni medidas… No se puede intentar sostener algo que ya no vale por querer seguir al lado de esa persona, llamadlo costumbre o lo que sea, porque yo no quiero caer en una costumbre o sostener mi relación por algunos u otros motivos. La felicidad no se regala ni se compra.

Que lo que hagas no lo arruine la demás gente, que lo que digas salga de tus labios más no de un mensaje, que tu felicidad llegue lejos sin necesidad de sostener ladrillos que se desmoronan con cada paso que das”. No sabía quien era.

Somos pasajeros…

una vida dentro de mí.

Una mañana desperté estando en la finca de mi abuelo, por aquel tiempo yo tenia apenas ocho años. Recuerdo que el frío que hacia en aquel montañoso destino fue lo que hizo que abriera mis ojos; levante las sabanas para reincorporarme, saqué un pie de la cama al terminar aquel movimiento mi pie rozó con la fría madera que había por el suelo en la hacienda, mis bellos se pusieron de punta , era demasiado frío para mi. No quería salir de la cama, más sin embargo debía hacerlo ya que me encantaba salir a caminar con mi abuelo, salir a coger café o simplemente verlo sembrar sus cultivos.Somos pasajeros…

Cuando salí del cuarto, me quede en el corredor mirando la niebla tan blanca que rodeaba nuestra finca… mis ojos habían perdido todas y cada una de las montañas, las cuales se desaparecieron por obra de la espesa neblina, tampoco veía la inmensa variedad de flores que había justo en frente al corredor y en el camino de llegada. Incluso ni el enorme cafetal que teníamos cultivado a unos escasos metros se podía divisar, solo podía ver el corredor, los cuadros y las flores que colgaban de la pared o la madera rustica con la que estaba hecha la finca. Escuchaba sí el cantar de los pájaros pero imposible saber donde se posaban, seguro por ahí en las copas de los arboles con sus polluelos. De repente se me vino un agradable aroma, un aroma a chocolate ¡era tan agradable!, porque el chocolate lo hacia mi abuela en el fogón de barro y este le daba un toque especial al chocolate, la leche o las comidas ¡daba gusto comer en la finca! Daba gusto disfrutar de cada pequeña cosita “aquello era lo que me daba el Cairo Valle” aquella mañana al terminar de probar aquel chocolate, quería ducharme pronto, arreglarme para así salir con mis largas botas y pisar la tierra fresca, sentir el olor a campo o tan solo ver como mi abuelo sembraba las semillas.

Sabéis ¿que el sembrar una semilla no se trata solamente de cavar un agujero y enterrarla? No, claro que ¡no! Me pude dar cuenta, que sembrar una semilla se trata de tener primero pasión, amor y paciencia. Se trata de prestarle cuidado, atención, que la tierra este en buenas condiciones, que la tierra este abonada. Sobre todo necesitamos sol y agua.

Una semilla debe de ser cuidada, debe ser bien tratada, porque así aquella semilla dará buenos y lindos frutos. Aquella experiencia me enseño algo, me enseño a adorar hasta lo más mínimo que la vida me ha dado.

Somos semillas hechas con amor, paciencia y dedicación. al principio no supe tener paciencia o quizás no sabia darle al tiempo, tiempo; no supe entender lo que la vida me había enseñado ya que no lo supe aplicar en su debido momento. Aquella enseñanza me dio pautas para el día de hoy saber que la semilla que tanto yo buscaría, la iba a obtener con aquellas cosas tan esenciales que aprendí en la finca de mi abuelo.

no es absurdo, aquello ha sido una gran enseñanza”No sabía quien era.

El hecho de querer ser la madre tierra para hacer florecer lo más lindo que la vida me pudiese dar, no estaría a día de hoy en las manos de un ginecólogo, en cuanto a que no determinaría con pruebas o tratamientos si seria madre o no. “Me encontraba en diciembre del 2016 en Huelva- España para pasar la navidad con mi madre y mis hermanos por aquella navidad tenía una cita con mi ginecólogo, puesto que quería saber si estaba bien para poder quedar embarazada “hasta pensaba que lo estaba al tener un retraso de dos meses aproximadamente”. La sorpresa fue desgarradora “yo no ovulava, aparte tenia ovario poliquístico” todo esto conllevaba a empezar un tratamiento, aquel tratamiento no se podía hacer en aquel mes, ya que yo vivo en Alemania y era imposible prolongar mi estancia durante un mes o dos meses más en España, el tiempo suficiente que duraría el primer tratamiento. Cuando este ginecólogo me dio tal noticia, yo solo trague quedándome callada, no quería lastimas, ni mucho menos preguntas “nuestra busqueda iba para un año y medio”… lógicamente esto me causo por algunos días daños emocionales, daños que poco a poco empecé a estudiar. Lo valioso era tener a mi pareja más cerca que nunca dándome su apoyo incondicional, explicándome la cantidad de tratamientos que hay hoy en día para poder quedar embarazada y yo ver que no podía ser negativa puesto que mi relación también importaba. Luego tal vez por miedo, pregunte a mi chico ¿aun te quieres casar conmigo? A lo cual el respondió —Desde el primer momento que te hice mi novia te acepte tanto para lo bueno como para lo malo—. Dos meses después nos dimos el sí quiero.Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

Un mes más tarde, mi vida solo se basaba en buscar plaza para mis estudios, seguir con el alemán, el gimnasio, buscar trabajo, mi blog y mi familia. En marzo del 2017 viajé de nuevo a España por temas personales me sentía tranquila puesto que desde el primer momento pensé en hablarle del tema a los que me rodean, con total naturalidad, dado que había empezado algo llamado aceptación, más no resignación.

Semanas más tarde de estar allí me enteré de que tenía cinco semanas de embarazo, es decir, me quede embarazada el mismo mes que me case “fue una enorme sorpresa”.

Nada se da cuando tú lo forzás o cuando tú piensas que debe de ser ya mismo… cuando se quiere algo, solo se trata de hacer las cosas con amor, pasión y paciencia. Luego solo queda esperar

la espera es la que nos mata”.

No conocemos nuestro cuerpo, tampoco los demás lo conocen. El cuerpo actúa cada mes como el quiere, sin necesidad de forzarlo, aunque hay lógicamente enfermedades que te hacen estéril, sobra decir que igual que a una mujer le puede ocurrir a un hombre también.

Cuando empezamos a buscar nuestro bebe cada mes esperaba a que faltase mi menstruación, lo cual cada mes era fallido, luego viaje a España enterándome de aquella noticia. Todo este circulo dejo en mi un ende nuevo… primero empecé a estudiar la gravedad de la situación y me dije a mi misma.

<<Monik si llega un momento dado y no puedes tener un hijo no va a pasar nada, porque la vida no termina aquí, la vida termina en donde cada ser humano quiere que termine. “son lamentablemente duelos que te pone la vida, y no solamente el no poder ser madre, quizás perdidas de algún ser querido o millones de cosas”>>.

La mía no se terminaba, no sufro de envidia, al contrario me alegró cuando una persona alcanza lo que quiere, por lo cual si no llegaba a tener un hijo no iba a mirar el hijo de una de mis hermanas con ojos tristes o el hijo de una de mis amigas con la mirada pérdida y así llegar a pensar, que al ver aquellos pequeños me enfrentaría a un fracaso, !mi fracaso¡ “como suelen pensar la mayoría” ¡no! Para mi, no tener un hijo, no es un fracasó. En el mundo hay demasiados niños sin hogar, yo no podría dar una cifra exacta, ya que no trabajo para ello. Lo que si podía tener claro, es que mi vida terminaría cuando yo terminase todo aquello que me encanta. yo hubiese podido ponerme en tratamientos o quizás hubiésemos adoptado un crío al que le diésemos todo aquello que podemos dar, pero si la vida me ha permitido quedar embarazada ahora, la misma vida me ha permitido poder tomar estos dos caminos, tanto como aprender de aquel sentimiento como aprender del sentimiento de poder ser madre.

Me gustaría que tu como mujer si pasas por algo así, no pensases de forma negativa como por ejemplo dejar de visitar a tus amigas, no desear que te trague la tierra, no sentirte culpable, no recordar constantemente ese vacío, no pensar que por no tener hijos nadie te recordará, no tener vergüenza de carecer de una parte sustancial de la esencia misma de la feminidad, y la impotencia de no poder culminar una necesidad animal. Estos son pensamientos destructivos, si solo tu te dejas vencer, tu seras la culpable. La familia siempre está para apoyarte y en tu vida social quien te apoya y te ve como tal se queda para siempre, quien se va sin mas es porque no valía la pena estar en tu vida. Nada se va erosionando si tu no lo permites. Así que el camino no es fácil, solo se trata de saber sobrellevarlo todo sin necesidad de convertirte en otra persona que no eres. Si valoramos nuestros sentimientos, nos aceptamos cada día tal y como somos, luego hablamos sobre el problema sin tabúes y buscamos ayuda, será un logro muy grande para nuestra vida.

Las semillas siempre están ahí, a lo mejor no eres tu quien las siembres pero puedes ser qucartoon-KpqN1RTlv5qV4V1yYuTien las veas retoñar o crecer. Con lo cual le regalaras parte de tu cariño y dedicación a aquella semilla.

Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

foto-blog-bodaimg_8387Estarás leyendo esto una vez lo comparta con los nuestros e incluso con la gente que no conozco.

Espero que estés tirado en la cama leyendo las palabras que te dedico, y te preguntaras ¿por qué ha escrito para mi? Mi preciado y gran amor; te escribo porque no me bastan solamente los hechos, si no también el decir que te amo delante de todos… quisiera gritar al mundo entero lo feliz que estoy por habernos casado, aunque me quedase sin pulmones lo haría, aunque no pudiese hablar por un día no me importaría.

Todo ha sido maravilloso, ha sido maravilloso desde aquel regalo que me diste el día ocho, día de mi cumpleaños. Puedo decir que esperaba abrir aquella cajita y encontrarme un collar, la sorpresa fue enorme al encontrarme con dos anillos de boda. No hay algo más precioso que aquel regalo.

Marido mio repetiría cada día de nuestra relación una y otra vez, se que no me cansaría, te contaría mil veces mis secretos mientras me rio contigo en el sofá, sentados tomando una cerveza, repetiría cada día que nos dedicamos en la bañera llena con sales marinas “cuanto nos relaja aquellos baños que tanto amo” repetiría un pequeño enfado, para que así me busques mientras me estoy duchando. “esa es nuestra esencia cuidarnos mutuamente con amor y pasión

repetiría nuestras locuras por donde quiera que vamos, esa complicidad con la que me pides que haga algo con solo mirarme… esa complicidad con la que yo te respondo.

¿recuerdas nuestra primer cita cuando me esperaste en gasolinera del Hipercor? Porque yo la recuerdo como si fuese hoy. Recuerdo entrar en aquel bar de Punta Umbría, ubicado en aquella cálida esquina, sentarme justo frente a ti, recuerdo cuando me hablabas con esa timidez o como sudaban mis manos al no saber como reaccionar ante tu presencia. Recuerdo morderme los labios, porque ello es lo que hago cuando estoy nerviosa al igual que acaricio ligeramente mi cabello, y aquel día los nervios afloraban porque en ningún momento dejaste de mirarme. “nuestra primer cita fue única

Todo los días que has compartido a mi lado, han sido maravillosos… podría recordar y recordar, pero creo que no terminaría jamás.

Juegos, cambios y miedos me identificaron a mi cuando te conocí, intenté decirte adiós después de aquella cena tan preciosa, que me hiciste en tu casa y me ahogue, intenté alejarme y me tropecé, aunque intenté ocultarlo, mi mundo se desmorono cuando intenté sacarte de mi vida. Me di cuenta que te necesitaba más de lo que yo pensaba, me di cuenta que mi cuerpo no era el mismo, cuando tu no estabas, mi respiración cambiaba cuando no te tenía a mi lado. Aunque intenté ocultarlo es obvio, mi mundo se desmorona cuando no estás cerca.

Te juro que lo que más me encanta es, aquella sonrisa que sacas de mi cuando nos enfadamos, y haces que te coma a besos ¡es imposible Oscar Idarraga enfadarme contigo! Me encanta cuando me abrigas cada noche entre tus brazos, ¡lo encuentro tan tierno! quedo tan diminuta entre tus brazos y tus piernas, que mi felicidad es profunda e infinita.

Gracias y mil gracias por hacer de nuestros cinco años, más que hechos, porque es lo que más me ha mantenido a pie de batalla cada día. En los tiempos que vivimos no es fácil tener una relación como la nuestra, no es fácil llegar a una platica profunda… algo que tu y yo hacemos a diario. Gracias por hacer de nuestra relación algo mágico; por aquellos días que has estado cuando he estado enferma, por secar las lagrimas que han recorrido mis mejillas y convertirlas en besos húmedos, por ser mi amor incondicional en lo bueno y malo. Porque nada ha sido fácil, al contrarío, nos ha costado mucho tener lo que ahora tenemos, y ser quienes somos hoy, eso sí los pasos que vamos dejando van quedando plasmados en mi mente.

créeme que soy la mujer más feliz, porque la vida me ha premiado con el mejor hombre. prometo no prometerte nada, sabes que las promesas no me gustan, solo voy a hacerte cada día feliz, voy a cuidarte cada día, como se cuidan las plantas para que jamás se resequen o se marchiten e intentaré dejar lo enfadadiza que suelo ser “pero ambos sabemos que es difícil” intentaré que no dejes tus maletas del fútbol por medio, que ya son dos las maletas que tienes en medio del pasillo o en el medio de la puerta del baño, para así yo no caer cuando voy dormida y no enfadarme por tu dejadez en cuanto a ese tema…

aparte de agradecerte a ti, agradezco a tu familia por dejarme formar parte de ellos. Saber que al principio fui reacia al querer entrar a sus vidas y que ellos entrasen a la mía, me era realmente difícil, ya que soy una persona muy cerrada a la cual no le gustan las preguntas, ni la hipocresía, porque cuando entro en la vida de una persona, tu sabes que me quedo para siempre o me voy, con lo cual no tengo punto intermedio. No puedo decir nada malo, al contrario tienes una familia estupenda lo cual te convierte en alguien estupendo.

Gracias a mi familia por dejarte entrar en sus vidas, por tratarte como uno más de nosotros, y por tu quererlos tanto.

Gracias a mi amada madre por enseñarme a saber escoger el mejor camino, para no equivocarme, gracias por poner espejos delante mía y así hacer, que no fuese una niña con pajaritos en la cabeza o con los pies en las nubes. Por ella estoy aquí gozando una vida preciosa. Siendo la princesa de mi propio cuento y no viviendo un cuento de mentiras.

Las gracias no se quedan cortas, cuando se trata también de tus amigos, tu segunda familia, que a día de hoy es de admirar, les doy las gracias por permitirme entrar en sus vidas, Gracias a aquel borracho rubio que tienes como amigo y que le quiero tanto “Maneiro” Gracias King por tus momentos de risas, conversaciones, amistad y la de tu mujer Lourdes, sois estupendos y a Ivan ¿que le puedo decir? Si es un cachito de pan, eres un pedazo de ejemplo para todos, créeme que poder haber convivido contigo, aquellos meses fueron los mejores, pero aun mil gracias por ese amigo que tienes. ¡tu mi Sergio! Eres el último en recibir las gracias, ya que eres mi filósofo, el chavalin más buena persona y humilde que haya podido conocer, gracias por compartir cenas, consejos y platicas llenas de alegría.

A todos les agradezco demasiado, ya que sois parte de nuestra vida y habéis dejado que nuestra relación creciese.

Gracias marido mio, no puedo hacer esto más largo, pero si puedo decirte que la magia con la que mantenemos nuestra relación, seguirá siendo la misma. No pedía una boda lujosa, no pedía a toda nuestra familia a nuestro lado, pedía lo que me diste un día para los dos, muchos días más a tu lado “cinco años son pocos, en cinco años mi corazón se agita cuando te veo entrar por la puerta de casa, en cinco años mi piel se pone mal cuando le das una caricia, los mejores cinco años que me haz podido dar GRACIAS

No sabía quien era. es una historia que marca la vida de una pequeña.

Te amo Oscar Alonso Idarraga…

Somos pasajeros…

pasajeros que jamás se detienen.

Voy dando un paseo acompañada de Matt Simons sonando en mis oídos la canción Catch & Release me gusta lo que él dice en la canción —hay un lugar al que voy donde nadie me conoce, no es solitario, es algo necesario, es un lugar que invente para buscar de qué estoy hecho—. Mi vista se pierde entre las hojas que caen de los árboles, veo como lentamente el verde va dando paso a los ocres, los rojos, amarillos y naranjas. Aunque el cielo se viste hoy de gris y el día es frío. Bastantes personas circulan por las calles y es que el día me hace vivir cada paso que doy, el olor de las calles es adulzado, siempre me preguntaba ¿por qué el olor de esta ciudad es dulce? Este fenómeno se debe a las empresas cerveceras que radican aquí ¡las cuales nos hacen sentir sed y hambre cada vez que pisamos la calle! Como siempre digo —piso magia y respiro amor—.

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somos pasajeros.

Esta pequeña ciudad alemana llamada Bamberg es una ciudad preciosa. Yo le llamo la pequeña Venecia ya que en las orillas del río Regnitz, se alinean preciosos edificios del siglo XIX junto a un entramado de casas de madera con unos agraciados balcones que los acompaña sus mesitas y sillas, pequeños jardines con una pequeña barquita a la puerta. La verdad es que es un sitio encantador, el cual sus residentes les gusta comparar con Roma debido a las siete colinas que la protegen, es una de las ciudades más conocidas por su popular cerveza ahumada Schlenkelar “los Alemanes la llaman Rauchbier” y no puedo dejar de mencionar el color verde que cubre la ciudad, el cual enamora a más de un visitante.

Lo que más me encanta es pasearme por las tranquilas calles de Bamberg, ello me hace soñar demasiado e incluso puedo meditar sobre mi vida, forma en que se disipa mi mente y llega a mi la tranquilidad.

Hoy solo tengo algo en lo que pensar, en las personas que vienen y van en nuestras vidas. Os preguntaréis ¿por qué? Puesto que en tan solo unas semanas he conocido algunas personas bastante fantásticas, las cuales me hacían reír cada día, logrando que me sintiese demasiado bien, ahora ya no tiene ningún sentido que los recuerde uno por uno, porque están todos viviendo nuevamente sus verdaderas vidas en su país natal. Me dejaron demasiadas sensaciones que no se describir, esto es lo que deja cada ser que habita en nuestras vidas por una etapa determinada, y posteriormente llega el momento en que tienen que darnos un más largo “adiós” de lo que implican esas mismas tres vocales y dos letras, para quedarnos con un par de lagrimas, unos cuantos recuerdos, algunas raras sensaciones y serios vacíos.

A lo largo de mi vida he sabido relacionarme perfectamente con personas de diferentes nacionalidades, cada uno de ellos forja una enseñanza en nosotros a la vez que nos dejan esos huecos que en un primer instante no sabemos como rellenar, sin más, aprendemos a vivir con ello, aprendemos a avanzar con sonrisas de oreja a oreja valorando cada esencia que dichos individuos dejan en nosotros.

Lo triste viene cuando cumples cierta edad y llega el momento en el que ahora me encuentro, puedo decir —¿triste? ¿enfadada? Un poco de ambas cosas siento dentro de mi, ya que te cansas de las despedidas—. Pensar que somos pasajeros es el mejor ejemplo que puedo poner, porque no la pasamos viajando de un punto a otro, entramos en las vidas de personas desconocidas y aquellas personas entran en la nuestra, vivimos emociones o desilusiones, saltamos de alegría al lado de esas personas, escuchamos sus problemas igual que ellas a nosotros, corremos juntos si nos coge la tarde para llegar a una cita, disfrutamos de un agradable café calentito, dulce y amargo a la vez lo cual hace que nuestro paladar este tan a gusto, que nos dan unas ganas inmensas de no terminar nunca aquella platica, mientras el tiempo nos regala aquellos agradables momentos, pero a las vez esta en contra nuestra.

El reto llega cuando debemos despedirnos “un hasta luego” o “un Adiós de por vida” ¿por qué este momento es el que más nos duele? Sera porque sentimos que no regresarán esos abrazos que nos apretujan hasta dejarnos sin respiración, las sonrisas, quedadas hasta tarde de la noche… será porque sentimos que la persona a la cual le debemos decir Adiós se nos escapa de las manos, empezando a sentir dolor en nuestro pecho, dificultad para respirar, sudor en nuestras manos o hasta nuestro cuerpo temblar.

Llamo a las personas pasajeros porque ello es todo lo que somos “pasajeros” que subimos a aun tren, con el fin de llegar a la siguiente estación, sin saber que personas nos aguardan, sin saber a que experiencias y sentimientos nos enfrentaremos a lo largo de nuestra nueva parada.

Nos bajamos en una estación y aguardamos por algún motivo en ella. Quizás para ver a aquella persona que nos va a intimidar los días, desubicando cada palpito de nuestros corazones a la vez que le dan un giro a nuestras vidas. Como cambiaremos nosotros igual sus días, sonrisas o miradas que nos matan a poquito… Conocemos aquellas personas con el pasar de los meses, pero ellas igual a nosotros, luego tenemos que decir adiós… un adiós que nos tortura por dentro, porque no es fácil saber que cada persona nos da una enseñanza de vida, para luego dejar ese espacio, que no ocupara mas que el olvido. Todo se trata de una despedida, que no sabremos como continuara… si que existen aquellas personas, con las cuales mantienes el contacto, pero suele durar solo copos días, y termina siendo algo como —cada vez sabremos menos el uno del otro—

Este es el circulo de las amistades, algunas se quedan para siempre, aunque tengan que partir por distintos motivos; otras se van para no regresar, ya sea porque las conocemos en verano lo cual hace que compartamos cada día como si fuese el último al saber que deben partir entrada la primavera; algunas nos abandonan por culpa de una enfermedad, un accidente, etc. pero luchamos para disfrutar de ellas hasta el más ultimo suspiro. Nunca sabemos como sera el final de toda esta magia vivida, ya que nadie nos lo ha contado, ni somos magos para saberlo. Es como cuando leo un libro, en momentos quisiera empezar por el final, así luego me duele menos, pero me pongo a pensar ¿estaría bien de verdad saber primero el final? Creo que en realidad no tendría ningún sentido, ya que luego la historia pierde la esencia, al igual que si supiéramos el final de cada relación, amistad. Nada tendría sentido puesto que no jugaríamos un importante papel en nuestras vidas.

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