La encrucijada de Daniel

Cada vida no es un mundo, es un universo y cada universo es valioso, así que merece ser narrado, ser escupido tal y como un volcán escupe su lava. 

Ahí estaba yo trabajando como de costumbre, en aquella empresa llena de ruidos y telas, en medio de su peculiar olor y su multitud de empleados. Empleados que debían llegar a tiempo para la producción de tal manera que al día siguiente nuestros diseños estuviesen listos, para poder lanzar las mejores tendencias. 

Os cuento un poco sobre mí: me llamo Daniel, tengo 25 años, no tengo hijos ni novia, vivo solo y siempre me ha gustado conocer ciudades y países. Soy argentino, pero me crie en México y llegué a Alemania en un mes muy frío, en el cual la ciudad se vestía de blanco y enfriaba mi rostro como un tempano de hielo, ¡y yo que odiaba el frío! Con el paso de los años me fui acostumbrando y aprendí a querer este maldito frío. 

Aquí en la misma Alemania aprendí el idioma, y por supuesto empecé trabajando como ayudante de producción, en una empresa de moda y confecciones. Cada día teniendo cuidado de que no faltasen las telas y los diseños saliesen perfectos; pero no sabía que en este puesto de trabajo duraría lo que dura un caramelo en la mano de un niño… a los meses me citó mi jefe, para informarme de que aquel trabajo ya no era para mí, que pasaba a ser encargado de planta.  

Ahí empezaron mis días de desfase. 

Aquí yo controlo, aquí yo dirijo, y doy órdenes y órdenes, puesto que si algo sale mal sería todo responsabilidad mía “así que, ¡soy un ogro!, para que me tomen enserio”. En realidad, este trabajo con mi personalidad me viene como anillo al dedo. Al inicio de mi ascenso me gané más de un enemigo y perdí a algunos amigos; sucede que nadie se entera, de que una cosa es el trabajo y otra cosa es la amistad. En fin, estaba feliz con mi vida y mi nuevo cargo. Por fuera de mi trabajo conocía chicas, luego quedaba con ellas y nada más que una cita. La verdad… es que no estoy preparado para una relación de verdad… ¡de solo pensarlo me pongo mal! 

Ahora llega el enredo, que está complicando mis días. Estoy exhausto de trabajar, el mundo atraviesa por una pandemia que nos ha cambiado la vida a todos. Para colmo de males, no me quedo quieto con las mujeres. Pues hace unos días vengo saliendo con una mujer que tiene cerca de cuarenta y tantos años ¡ok!, ¡bueno! Llevamos teniendo relaciones, ¡muy calientes!, eso sí… la pasamos muy bien juntos. Tanto que quedé con ella para tener una fiesta, es decir, más que una cita. Acudió su mejor amiga, Sarah; y mis mejores amigos Matheo y Daviel. En esta fiesta entre Claudia y yo no pasó nada, ya que se supone, “que nadie sabía ni lo más mínimo”; y es que… debíamos mantenerlo en secreto porque… CLAUDIA ES UNA MUJER CASADA.  Aquella noche los dos nos retiramos de la fiesta, pero cada uno por su camino, para no dar el cante. Hasta ahí todo bien. 

Lo que no sabíamos que pasaría es que Sarah se enrollaría con Matheo, ¿y quizás con Daviel?, el tema es que Sarah tiene marido y cuatro hijos, ¡aquí se complicó esto! 

“Puto móvil y puto WhatsApp”, Sarah cogió al día siguiente su móvil para escribirle a Claudia. En cuanto Claudia le respondió, Sarah empezó a contarle todo lo sucedido en la noche anterior; por supuesto Claudia no podía quedarse atrás, tenía que vomitar su propio secreto ante alguien y quien mejor que Sarah… las dos se saciaron hasta mas no poder, quizás hasta dejar sus dedos colorados, sus papilas dilatadas y sus cuerpos motivado después de tanta información. “Esto ya dejó de ser un secreto, puesto que ya hay más de un confidente”. Todo ello sucedió sin que tan siquiera supiese nada del asunto.  

Al día siguiente recibí un mensaje que rezaba: mi marido lo sabe todo. Mis ojos se cubrieron de espanto y me pregunté a mí mismo, ¿por qué me manda Sarah tal mensaje, ¡si ni siquiera tenemos nada!? Pronto llegaría la respuesta. Sarah me cuenta en ese repentino momento, que había hablado con Claudia por WhatsApp acerca de lo que hizo aquella noche con Matheo, y acerca de lo que Claudia tenía conmigo… hasta ahí muy bien todo, pero claro, Sarah no se percató de eliminar sus conversaciones. 

Cuando Sarah y Claudia terminan la conversación de cotilleos, Sarah deja el móvil sobre su mesa de noche y se dirige al baño, aquello no estaba mal obviamente; lo malo, lo horrible, lo siniestro, es que ahí, en el cuarto sobre la cama se encontraba su esplendoroso marido, “el toxico” durmiendo como un bebé… pero aquel bebé no dormía tan profundamente, fingía, ya que se había dado cuenta de las risas de Sarah frente al móvil, y aquello lo llenó de intriga. Sarah se dirige al cuarto de baño y cierra la puerta, él rápidamente toma el móvil de Sarah y al descubrir los hechos se da a la tarea de adjuntarse todo el material habido: fotografías de la fiesta, conversaciones de WhatsApp que implicarían a más personas que nada tuvieron que ver con la fiesta pero que podrían hacerme flaquear incluso a mí, vídeos que se grabaron en esa misma fiesta. Tardó menos de cinco minutos ejecutando dicho procedimiento. Tras terminar se incorpora en la cama, pero sigue inquieto así que se adentra en la cocina, para tomar un café, toma asiento y empieza a leer la conversación de su mujer más detenidamente. Su reacción está muy alejada de ser semejante al ataque de risa que tuvo su mujer, su cuerpo se destempla. Le entraría pues tal impotencia que querría gritar el nombre de Sarah tan fuerte que lo escucharía la ciudad entera. 

Phillip se llama el neurótico, el marido de Sarah. Éste se dirige a la alcoba para reclamarle a su esposa y sin esperarlo, Sarah utilizaría esto para echarle en cara que durante tres meses no le había tocado ni un pelo en la cama, habría exigido el divorcio y de paso lo habría echado de la casa negándole la vista a sus hijos.  

Aquí llegaba otro problema más para sumar a tal montaña 

Me enteré de todo mediante WhatsApp y lo primero que se me ocurrió fue llevarme las manos a la cabeza y gritar fuerte, “¡cacho de tontas!” Mi pregunta es, ¿por qué no pudieron eliminar todo el material? ¡es fácil!, ¡complicado no es! Bueno, lo hecho, hecho está… 

Lógicamente le escribo a Sarah para advertirle de que no hable con su marido vía WhatsApp, ya que, si todo se les va de las manos, puede volverse en nuestra contra. Sarah pensó que todo iría bien, lo que no se esperó, es que el marido empezaría a amenazarla de muerte y juraría acabar con todos nosotros, tanto laboral como psicológicamente y la más perjudicada en este asunto hasta la fecha es Claudia. 

Claudia atravesó diferentes crisis que no quiero mencionar, por tanto ella suele darle mil vueltas a la cabeza con asuntos como este, Y Phillip (el marido de Sarah), está jugando muy bien a este juego de destroce psicológico con ella, le ha escrito durante todos estos días y ha amenazado con contarle toda la verdad a su marido para que la deje en la calle, y es que si su marido se enterase de todo la pondrá con las maletas en la calle y vendrá después en mi contra, es decir, me veré en vuelto en un vendaval de puños y patadas. Phillip acosa constantemente a Claudia vía WhatsApp, “eres una puta, solo las zorras follan con otro hombre teniendo marido, aplastaré a Daniel y acabaré con todos vosotros, no dejaré que tengáis vida. Tu eres la culpable de que mi relación haya terminado. Eres una hija de puta, acabaré contigo y Daniel no tiene necesidad de venir a mi haciéndose el idiota porque de lo contrario se llevará dos ostias en la boca”. Es su pan de cada día, ella vive pues con el corazón en vilo, y yo aguardo con temor, no por las represalias sino más bien por tener que terminar hospedando a Claudia en mi casa y ver amenazada mi soledad hasta que pueda deshacer este entuerto.  

Phillip le ha contado a todo el mundo acerca de mi affaire con Claudia, acerca de la fiesta, y acerca de la infidelidad por parte de Sarah con Matheo. Sostuvo una ardua confrontación con David, donde le dejó en claro que mi turno aún está por llegar, que yo vivo justo enfrente de su casa, claro en su casa de ahora donde vive con su madre. Tuvo también una confrontación con Matheo, de la cual aún no tengo noticias.  

Pero lo terrorífico yace aquí: 

Él ha contactado con un abogado para denunciar nuestra fiesta, según dicen para denunciarme a mí también, no sé bajo que cargos. La semana pasada se puso en contacto con mi jefe y estuvieron platicando cara a cara porque ambos son amigos y se conocen desde hace bastantes años. Posteriormente a esa conversación, entré en la oficina de mi jefe para preguntar por una serie de documentos y tras obtenerlos me pidió que tomase asiento, yo ya sabía por dónde iba la cosa. Para resumirles, dije que se trataba de mi vida privada y que no debía hablar de ello, él me explicó que ya no era un asunto tan privado puesto que Sarah se dio de baja laboral por enfermedad durante tres días, de lo cual tengo constancia, pero esos tres días ya pasaron, y durante más de una semana no se ha sabido nada más de ella, no contesta a su teléfono y la última conexión data de hace diez días, ¿dónde está Sarah?, Matheo no apareció en el trabajo el último lunes tras haber estado tres días de vacaciones y Daviel fue dejado por su novia tras esa dichosa fiesta y tampoco apareció en el trabajo, MI CABEZA DUELE EN ESTE MOMENTO. No hay ningún documento o baja laboral más de Sarah en mi despacho, y necesito saber hasta donde llegaron esos videos y esas fotos, ¿Qué fue lo que filmaron?, ¿Qué fue lo que fotografiaron?, Sabrina me juró que todo el material fue borrado ¿Por quién me tomas?, me dijo cuando le pregunté acerca de ello, así que le creí, Claudia me dijo que no había nada más; pero después viene Daviel y me dice: Daniel, Phillip me ha enseñado  una foto tuya; después horas más tarde viene Claudia y me dice, perdóname, Phillip tiene un vídeo tuyo.  

Me pongo en contacto con un abogado, debido a que aquella noche se rompieron algunas reglas, recordemos que estamos en medio de una pandemia. Mi abogado empieza entonces una estrategia de maquillaje para emplazar adecuadamente todos los acontecimientos de aquella noche y que no parezca que se ha roto ni una sola norma del Lockdown. Le pregunto qué pasará con los vídeos acerca de lo que hicimos todos y lo que hice yo en esa casa, cosa que no debe ser sabida, y me dice que trabajará para que todo sea eliminado ya que es material privado. Una de esas conversaciones está haciendo peligrar mi puesto de trabajo. DEBES APRESURARTE ANTES DE QUE SE FILTRE MÁS MATERIAL EN FACEBOOK, le dije. 

Ahora por lo visto en mi trabajo soy un follador, soy una estrella porno. 

Él me dejo

No sabía quien era.

Debemos darnos cuenta de que en la vida es importante tanto querer aprender, como ser capaz de pedir ayuda. No todos vienen a nuestras vidas y saben cuando estamos mal, no todos saben de nuestro sufrimiento o nuestras dificultades, pero ¿cuántas personas se identifican con aquel personaje solitario y cerrado? Con ese tipo de persona a la cual pedir algún tipo de ayuda le cuesta la misma vida, le avergüenza muchísimo o peor aún, pedir ayuda se le convierte en un conflicto consigo mismo que no puede resolver así porque sí. Y ¿por qué? ¿Por qué esa sensación de frustración al querer pedir ayuda? Pues… ese tipo de personas consideran que los errores en su día a día, flaquear ante los amigos y/o sus familias, son en realidad faltas muy graves, no obstante, yo, a esa secuencia de conflictos consigo mismo la tildo de “pequeña equivocación”

Si nos adentramos en lo profundo de esas personas podríamos preguntarnos: ¿se han enfrentado a algún tipo de trastorno emocional? o tal vez ¿provienen de familias con un carácter fuerte? o ¿han padecido desequilibrios en el ámbito personal? Buscar ayuda de un psicólogo podría resultar ser de gran ayuda, mas no sería suficiente ya que los psicólogos solo pueden ayudar a sus pacientes hasta cierto punto. Luego… el factor “constancia” aunque lo receta el psicólogo no sale de su propio empeño, es un factor que la misma persona, sea paciente o no de algún psicólogo, debe adherir a su conducta, las ganas de seguir para vivir, con el fin de demostrarse a si mismo que es importante seguir hacia adelante y por ende darse cuenta de que la vida es preciosa,. El solo hecho de levantarse aunque el cansancio te haga pesar las piernas e intentar perseverar día a día es una actitud adecuada, es un punto muy importante para lograr el factor “constancia”. Debemos trabajar en resolver cada problema que nos impide seguir con nuestras vidas, para ello es necesario desmenuzar cada punto de dificultad hasta hallar la base de tales problema, buscar el ¿cómo? El ¿cuándo? El ¿por qué?, comenzando por lo más profundo, desde su más pequeña pesadilla, hasta la más grande que le haya podido ocurrir a lo largo de todas las noches, para empezar a que todos esos problemas —drogadicción, alcoholismo, depresión, anorexia, ansiedad, entre otros—, se desvanezcan.

Os contaré una pequeña historia que a lo largo de mi vida he ido admirando, y es que no ha sido fácil.

Hace años conocí a una chica cuya piel es tersa y de color canela, tiene las facciones marcadas, sus pómulos son pálidos como el resto de la piel de su suave cara ovalada; sus labios son algo pequeños, rosados y delineados, también, a juego con su nariz; sus ojos son grandes y de un color marrón oscuro; posee una mirada tierna y cristalina que en momentos se torna opaca, expresa mucho cuando mira; sus pestañas largas y rizadas; sus cejas son abundantes y oscuras a juego con su abundante y oscuro cabello ondulado a la altura de sus hombros; su cuerpo es ectomorfo, es decir, delgado por naturaleza, personas a las que les cuesta subir de peso, tienen extremidades largas, una figura bastante lineal y con poca masa grasa.

Dicha chica es fría ante los ojos de los demás, orgullosa, este tipo de orgullo no es destructivo, todo lo contrario es constructivo, aquel que permite seguir alcanzando éxitos y nos motiva para seguir adelante. Es persistente en todas las cosas que ella se propone, muy calculadora ya que piensa cada paso que da, para no cometer ningún error, no le gusta juzgar a nadie ni que los demás juzguen a alguien delante de ella sin que estos tengan la mas remota idea de la vida de las demás persona, cree en la verdad… más no en la mentira porque es lo que más odia.

Para mi ella era… ¿rara? ¿extraña? Años atrás no hubiera sabido describirla, pero con el pasar de los años aprendí a conocerla y a comprenderla. Ésta chica no hablaba nunca de sus emociones, de hecho no aborda temas acerca de sus sentimientos. Si está bien o si está mal, ella es como la estación del año que a mí más me gusta “el invierno” y si le añadimos una pizca de otoño mejor.

¿Por qué es así? Pues puedo decir que ésta chica viene de una familia totalmente maltratada, su abuelo paterno maltrataba a su abuela, teniendo a esta mujer bajo llave mientras el estaba fuera de casa trabajando. Con lo cual su padre en vez de haber aprendido a tratar bien a las mujeres debido a los sufrimientos de su madre, aprendió a ser igual de ruin que su mismo padre, golpeando a su esposa, obligando a dicha mujer a cumplir sus órdenes en lo que fuese… — muy fuerte ¿no? — pero esto no se quedó en maltratos solo a su madre, se quedó en maltratos hacia aquella chica, su hija, daños psicológicos y físicos, que tomaron vida a la hora de dormir manifestándose en pesadillas que la sobresaltaban a la media noche con sollozos, llantos y una sensación de pesadez en sus pulmones que le cortaba la respiración, como si ello se tratase de un puñal clavado en su pecho. —¿Cómo se le llama a esto cuando solo se tiene cinco años de edad y sueñas con tu padre en blanco y negro?—, pues no tiene explicación, ni nombre alguno. Son marcas… marcas que no se curan, marcas ante las cuales las personas te tachan de loca sin saber que esos son los motivos de tu comportamiento, sin saber que dichas marcas que dolerán de por vida, pero, que al mismo tiempo te ayudan a crecer como persona y a ver la vida diaria de diferente forma a como la ven las demás personas, ello te ayuda a aprender a valorar cada ser humano que se acerca a hacerte compañía, así sea solo por unalisson1n1 día.

Aunque puedo decir que sus padres acabaron dicha relación, ella tuvo que vivir más maltratos. Estos maltratos los obtuvo de su niñera, una niñera deteriorada por el paso de los años. No podría describirla, porque para ella ésta mujer está totalmente borrosa en sus recuerdos, no logra recordarla por más que lo ha intentado. Dicha mujer la maltrato psicológicamente por todo un año y os preguntaréis ¿cómo? Pues al cumplir cinco años de edad sus padres ya no estaban juntos, la madre se mudo a vivir sola con sus dos hijos, debido a los malos tratos del hombre al que decidió abandonar. Lo que vino después no fue fácil puesto que llegaron los maltratos de dicha mujer que como ya os podéis hacer idea una no quería a la pequeña y tratarla como a una mujer adulta era lo que a ella mejor se le daba. ¿que mal ¿no? Me pregunto ¿cuántos comparten experiencias de aquella magnitud con los demás? ¿cuántos enfrentan la realidad? o ¿cuántos salen con fuerza adelante?…no es fácil, pero sí posible.

Bueno sigo con la historia y no me enrollo en preguntas… Cuando la pequeña despertaba nada era ameno en sus mañanas, pues esta mujer sabía que ella no toleraba los huevos, pero aun así se los hacia comer, hasta que la pequeña los vomitaba… —muy cruel dicha forma de actuar— las comidas eran pésimas y cuando no eran pésimas, estaban casi vinagres. Las noches para esta pequeña eran las peores debido a que la anciana la amenazaba con un ¿sí no duermes sabes que pasará? Pues vendrán los muertos y te llevarán y si lloras yo misma te llevaré a un bosque y allí te quedarás sola— .

Aquello se convirtió en cosa de todas las noches, hasta que la pequeña no soportó más y su llanto se escuchaba fuerte como si estuviese muriendo y lo primero que le decía a la mamá era —Mamá me duele el pecho, me duele muchísimo y el estómago—. De dicha manera su madre salía corriendo con ella cada madrugada al hospital y digo cada madrugada porque la pequeña utilizó las mismas palabras como excusa cada noche. —Demasiadas cosas ¿no gente?—. Os preguntaréis ¿y la madre no le ponía cuidado a la pequeña?— ¡Sí claro! la madre era un amor, la madre vivía intranquila sin saber qué hacer. Hasta que un día descubrió la razón y el porqué de tantas cosas, ese día que se enteró cogió a su pequeña hija, y con ella fue a buscar a su padres, los abuelos maternos de la niña, a los cuales pidió ayuda. Ellos por suerte cuidaron de la pequeña, y la pequeña termino siendo feliz en casa de sus abuelos, con el cariño de ellos, el miedo que sentía fue desapareciendo

quien tiene una percepción positiva del resto de las personas indica satisfacción en su vida”

Al referirme a esto, hablando de la vida de esta chica o de una pequeña parte de su vida. Traigo a esclarecer que hay personas que empiezan siendo un gran misterio y terminan siendo un mundo totalmente diferente, magnífico y lleno de sorpresas “como los huevos kinder”. Pero todos estos problemas de infancia convierten a personas así, en personas secas que en vez de decir “precioso” contestan con un ¡Sí ESTA BIEN!, que en vez de decir “te quiero mucho” dicen ¡ESTOY BIEN CONTIGO!. Cuantos no han hecho una critica destructiva sobre aquella chica, cuantos no han criticado su forma de actuar con el paso de los años, pero lo que pasa es que nunca se han atrevido a conocerla. Hasta donde tengo entendido “quien tiene una percepción positiva del resto de las personas indica satisfacción en su vida”.

Todo es difícil, salir adelante es difícil, construir una vida es difícil, debido a que llegan los miedos que atraviesan nuestras mentes, nuestro corazón y alma. Miedos nuevos a los que crees no poder enfrentarte para continuar con la rutina. Lo peor es que todo ello termina siendo difícil, porque hay personas que se adentran en nuestro entorno y terminan metiendo en tu cabeza más miedo, siendo muy pocos lo que te dan una idea de seguridad, palabras que desarrollen tu autoconfianza o alentadores consejos.

Lógicamente cada persona debe de experimentar miedos, ya que es algo que cada ser humano necesita para aprender acerca de los peligros, una vez aprendes es como si tuvieras una alarma de emergencia que se activa en cuanto siente el riesgo” Por tanto los comentarios destructivos están fuera de lugar, de primera mano porque cuando vamos a un sitio y vemos a una persona obesa y lanzamos criticas de tal índole como —¡Miralo! ¡si que come! ¡da asco!, ¿por qué no se paga un gimnasio?— O si esta delgada o anoréxica lo primero que dicen es —¿será que no se ha mirado a un espejo? Vaya delgadez, tiene que estar enferma por vanidad. Sí sufres de depresión o de ansiedad, lo primeros comentarios que escuchas son —¿tan joven y con ansiedad? o ¿depresión? Lo que tiene que hacer es ir a buscar trabajo o hacer algo y dejar tanta estupidez.

Estos son factores negativos de la vida, nos hallamos sumergidos en un entorno tóxico e inculto que es incapaz de entender el porqué de cada situación que atraviesan tales personas, un entorno que solo se detiene a detallar y criticar el estado físico, haciendo daño con su palabras destructivas a estas personas que vienen de un hogar tóxico, aunque muchas veces no provienen ni de un hogar, si no más bien de un orfanato debido a la falta de responsabilidad de algunos padres o provienen simplemente de familias totalmente desequilibradas donde los hijos no fueron una prioridad.

A día de hoy tengo 25 años han habido muchísimos traspiés en el camino de mi vida, no ha sido un trayecto fácil pero con el paso del tiempo he ido superando los obstáculos que aquella chica dejó en mi ¡Yo soy ella! Logre conocerme hasta que lamentablemente las personas que con sus actos destructivos me hicieron tocar fondo, destape mi cuerpo ante un espejo, preguntándome a mi misma de donde provenía ese dolor, mirando al dolor muy atentamente y dándome cuenta de lo mucho que significaba mi vida y lo valiosa que es. Me hicieron salir gateando por la puerta trasera para dar mis primeros pasos como una persona realmente solida, me enfrenté rotundamente a mis más grandes miedos, teniendo que alejarme de mis amistades he irme muy lejos de viaje. Con estas letras digo que las heridas duelen como si te quemaran con un cigarrillo por todo tu cuerpo hasta no quedar un trozo de piel intacta, y lo pongo como ejemplo porque una vez quemaron con un cigarrillo mi mejilla derecha y el sufrimiento fue enorme, lógicamente curo dejando sólo una leve cicatriz. ¿Qué os digo acerca de mi corazón? un día sentía que se iba a detener del dolor que padecía pero… ¡no! ¡mi corazón es fuerte! Solo el día que sienta que lo he logrado todo, quizás quiera descansar, aunque soy muy joven y la vida sigue, mientras tanto yo sonrio con ella.

Tenemos que seguir desnudos y con miedos, pero lo más importante es conocernos, saber que es lo que queremos y de que somos capaces en esta vida. Carta a mi compañero de viaje “mi marido”

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